Andy Burnham asumirá como primer ministro del Reino Unido el lunes, ¿cuál es su posición ante Trump, Ucrania e Israel?

Primer ministro. Andy Burnham asumirá su cargo hoy lunes. · Imagen: El País · Ver original
El futuro primer ministro británico Andy Burnham, que asumirá hoy lunes su cargo, podría mantener en materia diplomática una línea de continuidad con su predecesor, Keir Starmer, en asuntos como Ucrania o las relaciones con la UE, aunque quizá no en lo que respecta a Israel.
Burnham, que hizo campaña contra el Brexit en 2016, ha manifestado en varias ocasiones su deseo de trabajar por un mayor acercamiento entre Reino Unido y la Unión Europea.
“Quiero consolidar los avances logrados en las negociaciones entre Reino Unido y la UE y avanzar rápidamente aún más”, afirmó el 9 de julio en un artículo en The Times, dedicado a la defensa y la diplomacia.
Entre otras cuestiones, mencionó la cooperación en la lucha contra la inmigración ilegal, el terrorismo y la desinformación impulsada por la inteligencia artificial.
“No propongo que Reino Unido vuelva a plantearse su reincorporación a la UE. Respeto la decisión tomada en el referéndum”, aseguró, aunque añadió que el Brexit ha sido “perjudicial”. En junio afirmó que espera que Reino Unido regrese un día a la UE.
Tras una relación con altibajos con Donald Trump durante el mandato de Starmer, Burnham tendrá que encontrar la forma de posicionarse frente al imprevisible presidente estadounidense. Pese al afecto declarado de Trump por Reino Unido, y concretamente Escocia (tierra natal de su madre), el mandatario estadounidense rara vez ha dejado pasar la oportunidad de criticar al gobierno laborista. Entre otras cosas, le reprocha el insuficiente gasto en defensa, no haber respaldado incondicionalmente los ataques estadounidenses contra Irán o la gestión del archipiélago de Chagos, en el océano Índico, donde se encuentra una base militar compartida de enorme importancia estratégica.
Preguntado sobre Burnham, el magnate republicano respondió que apenas lo conocía. “Creo que fue alcalde de una ciudad. He oído que es muy liberal”, dijo, en referencia a sus posiciones sociales, antes de añadir que “eso probablemente significa que no abrirá el mar del Norte a la explotación petrolera”, una de las grandes obsesiones de Trump.
En otro orden, Burnham ha expresado su voluntad de mantener el firme apoyo de Reino Unido a Ucrania, iniciado por el conservador Boris Johnson en 2022 y mantenido desde entonces por todos los gobiernos. Y ese respaldo pasa, como con su predecesor, por el papel de Reino Unido en la OTAN.
Para Burnham, Reino Unido debe “hacer más para ejercer presión sobre el gobierno israelí”, ante la situación en Gaza y en Cisjordania.
La postura del Partido Laborista sobre ese conflicto ha provocado desacuerdos y tensiones internas, y llevó a algunos de sus votantes a apoyar al Partido Verde, más claramente favorable a la causa palestina.
De esta manera, Burnham asumirá hoy la jefatura del Gobierno británico en sustitución de Keir Starmer y con una paradójica posición dentro del partido. Al saliente Starmer se le achacó una falta de carisma y una gran tibieza a la hora de traducir los principios laboristas en políticas concretas. De Burnham se espera que dé un giro más progresista a las políticas, aunque de su boca no han salido promesas que hagan pensar en un gobierno a la izquierda del de Starmer.
Las vagas promesas de reindustrialización, descentralización política o refuerzo del poder adquisitivo de las clases trabajadoras deberán plasmarse en políticas concretas que pueden chocar con rapidez con la estricta disciplina presupuestaria impuesta por el Gobierno saliente.




