Andy Burnham reemplaza a Starmer y asume como primer ministro del Reino Unido
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LONDRES.– El rey Carlos III nombró este lunes primer ministro británico al nuevo líder del Partido Laborista, Andy Burnham, quien asumió el cargo con la promesa de restablecer la estabilidad política, reactivar la economía y presentar un plan de diez años para Reino Unido, tras la renuncia del último líder de centroizquierda, Keir Starmer, según anunció el Palacio de Buckingham en un comunicado.
Burnham, de 56 años, exalcalde del Gran Manchester, acudió al Palacio de Buckingham acompañado por su esposa, la neerlandesa Marie-France Van Heel, donde fue recibido por el monarca antes de dirigirse al número 10 de Downing Street, residencia oficial del primer ministro británico.
Ya investido en el cargo, el nuevo jefe de gobierno reconoció que el Reino Unido atravesó una década de inestabilidad política y prometió un cambio de rumbo.
“Este es un momento para la reflexión y una nueva determinación. Reino Unido necesita mostrar al mundo que podemos recuperar nuestra estabilidad una vez más”, afirmó en su primer discurso frente a Downing Street.
También prometió aliviar el costo de vida, descentralizar el poder político, revitalizar la industria y fortalecer el control público sobre servicios considerados esenciales.
Después de semanas como primer ministro británico en espera, Burnham aceptó formalmente la invitación del rey para formar gobierno y dio paso así a una transición que contrastó con la turbulencia política que vive el país, que tuvo siete primeros ministros desde el referéndum del Brexit de 2016, incluido el propio Burnham.
Starmer pronunció un breve discurso de despedida fuera de la residencia del primer ministro en el 10 de Downing Street. “Mi trabajo está hecho”, aseguró.
El dirigente saliente, obligado a dimitir por su propio partido, afirmó que Reino Unido es ahora “más fuerte y más justo que hace dos años”, cuando asumió el cargo.
“Me voy con buen talante, me voy con una sonrisa y me voy orgulloso de todo lo que hemos logrado”, dijo Starmer antes de dirigirse al Palacio de Buckingham para presentar su dimisión al rey. Fue una oferta que “Su Majestad tuvo a bien aceptar”, dijo el palacio en un comunicado.
Después fue Burnham quien acudió al palacio, dónde Carlos le pidió que formase un gobierno. El papel del rey se remonta a una época en la que el monarca ejercía el poder supremo y elegía a un primer ministro para dirigir el gobierno.
Hoy, el rey no tiene poder político, pero el monarca aún ofrece oficialmente el cargo al líder del partido que puede obtener una mayoría en la Cámara de los Comunes. A pesar de lo que indica el nombre de la ceremonia, no hay beso en la mano de por medio.
La democracia parlamentaria británica permite que los partidos gobernantes cambien de líder y, por tanto, de primer ministro, sin necesidad de una elección general. La próxima votación nacional no tiene por qué celebrarse hasta 2029, aunque Burnham puede convocarla antes si así lo desea.
Desde el palacio, Burnham se dirigió a Downing Street, donde pronunciará su primer discurso como primer ministro.
Un portavoz dijo que Burnham dirá que es “plenamente consciente” de cuántos cambios de líder ha atravesado el país en la última década, y se comprometerá a restablecer la estabilidad.
Starmer dijo prácticamente lo mismo cuando asumió el cargo hace dos años. El mes pasado anunció que dimitiría tras tropiezos y errores de juicio que erosionaron su posición ante su partido y el público.
Burnham fue el único candidato en la contienda para convertirse en el nuevo líder del partido, asegurando nominaciones de 379 de los 403 diputados laboristas en la Cámara de los Comunes.
El exalcalde del Gran Manchester se ha comprometido a hacer que la política sea “menos tóxica”, mejorar el nivel de vida en todo el país y “recuperar la esperanza que a todos nos ha estado faltando”.
“Trabajaré para construir una nueva política”, dijo después de convertirse en líder laborista el viernes. “El país lo está reclamando a gritos”, agregó el dirigente.
Tanto críticos como partidarios pronto exigirán detalles de cómo planea Burnham cumplir sus promesas.
“Fundamentalmente, sólo funcionará si se puede generar un crecimiento económico significativo, porque es la falta de crecimiento lo que realmente está frenando al país”, dijo Joshi Herrmann, quien ha seguido la carrera de Burnham como fundador del sitio de noticias de Manchester The Mill.
La atención se centrará rápidamente en a quién nombrará Burnham para su gabinete. Se espera que haga cambios en el equipo principal de Starmer, especialmente en los cargos más importantes de jefe del Tesoro y secretarios de Exteriores e Interior.
En su primer discurso como líder laborista, Burnham elogió los logros de Starmer, diciendo que “construiría sobre los cimientos colocados” por su predecesor.
Starmer se convirtió en líder laborista en 2020 tras una de las peores derrotas electorales del partido, y lo llevó a una victoria aplastante cuatro años después. Pero pronto se vio superado por los desafíos de gobernar.
En su última sesión de preguntas al primer ministro en el Parlamento el miércoles, Starmer defendió el historial de su gobierno en el escenario internacional –especialmente su apoyo a Ucrania– y sus logros de política interna.
Mencionó protecciones más fuertes para los trabajadores, una reducción de la pobreza infantil, una ley diseñada para detener los encubrimientos oficiales tras tragedias, y un mayor gasto en defensa.
“En seis años y medio, llevé a nuestro partido de una derrota histórica en 2019, lo cambié para que estuviera en condiciones de presentarse ante el país y gané una victoria aplastante en las elecciones generales de 2024”, dijo Starmer en sus últimas palabras antes de salir de Downing Street, de la mano de su esposa Victoria.
“Desde entonces, ha sido el privilegio de mi vida servirles a ustedes y a este gran país como primer ministro. Estoy seguro de que Reino Unido es ahora más fuerte y más justo que hace dos años”, aseguró el exmandatario.




