Carlos Albisu: "En estos casos no hay grietas; con el gobierno nacional venimos trabajando de memoria"

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A un año de asumir el cargo, el intendente de Salto, Carlos Albisu, enfrenta uno de sus mayores desafíos: atender la emergencia generada por un temporal que dejó más de 250 viviendas afectadas por voladuras de techos, una persona fallecida por un accidente provocado por la tormenta y unos 21 mil hogares sin energía eléctrica, entre ellos el suyo propio.
En entrevista con El País, Albisu destacó el trabajo conjunto con el gobierno nacional sin miramientos de colores partidarios: “Acá primero está la gente”, dijo. Asimismo, señaló que el presidente Yamandú Orsi, que viajó a Salto este lunes para recorrer las zonas afectadas, estuvo en contacto con él desde el primer día.
Además, adelantó que este martes viaja a Salto el ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, para declarar la emergencia granjera, ya que el 80% de los productores hortícolas se vio afectado por la situación.
—¿Qué evaluación puede hacer de la emergencia que vive hoy el departamento?
—La evaluación la hago en dos etapas. Primero, toda la embestida climatológica que tuvimos, que arrancó a las 3:20 de la madrugada del 18 de julio y duró varios minutos. Tenemos que lamentar una víctima fatal por un accidente de una persona que iba como acompañante en una moto y a la que golpeó una chapa. Además de unas ocho personas que consultaron en salas de emergencia, ya sea por accidentes o por estallidos de vidrios. En ese momento procedimos a suspender el acto por el 18 de Julio para poder citar en pleno, desde las 7 de la mañana, al Comité de Emergencia con las diferentes instituciones que lo componen, de forma ordenada y organizada, sabiendo que los recursos humanos son finitos y tenemos que tratar de hacer lo mejor posible con ellos.
—¿Todo el departamento fue afectado por la tormenta?
—No fue en todo Salto, sino en zonas difusas de la ciudad —donde vive el 92% de la población del departamento— y en algunas zonas aledañas como Campo de Todos, Laureles, Colonia Osimani y la zona de chacras. Hubo 500 llamados al Cecoed y otros tantos a la Policía por voladuras de techo y otros problemas, además de un poco más de 21 mil usuarios sin luz, por lo cual todo fue bastante delicado. No teníamos chapas, entonces llevamos nailon para poder tapar las casas, porque la lluvia sigue. Quisimos evacuar personas a un refugio, pero la gente no quería irse por temor a los robos y algunos se guarecieron en la casa de algún familiar. Destaco el trabajo de UTE, que en 9 horas, de los 21 mil usuarios sin luz, solamente le quedaron unos 5 mil. Acá no hay grietas; las instituciones nacionales y departamentales trabajan en conjunto para solucionarle los problemas a la gente, y esto viene dando resultados bastante positivos.
—¿Estaban preparados para este tipo de situaciones?
—Del todo preparados para este tipo de situaciones nunca se está, pero sí, desde que asumimos, hemos tenido muchas reuniones por distintos casos con las diversas instituciones que componen el Comité de Emergencia. Justo este lunes pasado habíamos acordado con las instituciones del Comité empezar a salir a los distintos puntos del interior del departamento para prepararnos sobre lo que puede llegar a ser —ojalá que no sea así— el fenómeno de El Niño, y justo sucede esto. Entonces, estamos saliendo a trabajar en equipo como lo venimos haciendo.
—El golpe, por lo general en estos casos, es a los barrios más humildes. ¿Observa que tiene más problemas para dar atención a esos lugares, teniendo en cuenta la fragilidad de las condiciones de vida de esa población?
—El golpe grande uno lo ve en los lugares más vulnerables, aunque ha sido todo muy parejo. Pero por supuesto que hay que atender todo, y es lo que hablábamos con el presidente de la República, Yamandú Orsi —quien cabe destacar que desde el sábado a primera hora ya se estaba comunicando con nosotros y estuvo monitoreando todo—, así como con el Sinae, ya que Leandro Palomeque el sábado de noche ya estaba acá. Y ese tema ya lo estuvimos hablando, también, con el subsecretario de Vivienda, Cristian Di Candia.
—Más allá de tener que arreglar los barrios, ¿qué rol debe jugar una intendencia en estos casos con la gente que se ve afectada?
—Más allá de tener que arreglar los barrios —para lo que ya empezamos un plan de obras orientado a atacar la infraestructura del departamento—, estamos trabajando en zonas de enchorradas para que, cuando se registren lluvias fuertes o desbordes del río Uruguay, las mismas no se vean afectadas. Para eso estamos haciendo limpieza de canaletas en los dos grandes arroyos que cruzan la ciudad, como son el Ceibal y el Sauzal. Después hay lugares que son altamente complejos y debemos hacer un trabajo conjunto entre el Ministerio de Vivienda y la Intendencia para evitar que este tipo de problemas se sigan sucediendo con viviendas que están ubicadas en lugares muy vulnerables.
—Más allá de las diferencias políticas, ¿el gobierno nacional es un buen aliado para trabajar en este tipo de situaciones?
—Con el gobierno nacional venimos trabajando de memoria desde que comenzó nuestra gestión y se fortalecen los lazos en cada uno de estos episodios o en proyectos que estamos llevando adelante. Venimos trabajando muy bien, tanto con el presidente como con los ministros, y así se vio hoy cuando recorrimos las zonas afectadas. También sabiendo que acá hay un gran tema humanitario, porque hablamos de más de 250 casas con levantamiento de techo o casos de emergencia granjera; todos los temas los estamos trabajando en conjunto con el Poder Ejecutivo como aliados.
—Anunciaron que el fenómeno de El Niño puede golpear fuerte esa zona del país. Teniendo en cuenta lo que pasó con el sector granjero, ¿cómo se están preparando?
—Respecto a la situación de la granja, el 80% se vio afectado por el temporal, lo que es un golpe no solo para la producción, sino también para los cientos de trabajadores, entre los cuales muchos perdieron su casa y ahora ven peligrar su trabajo por esta situación. Además, la producción salteña abastece a nivel nacional, por lo que se verá perjudicado todo. Por eso está todo dado para decretar una situación de emergencia para ese sector.
—¿Va a dotar de más recursos al Cecoed local para atender este tipo de contingencias, o va a mejorar la articulación interinstitucional para no estar solos?
—Por supuesto que estamos con todos los recursos disponibles que tenemos desde el Cecoed —que son finitos— para trabajar, y a nivel nacional nos están ayudando mucho. Acá primero está la gente, y creo que esa es la clave; en función de eso es que venimos trabajando coordinadamente con muchas horas, con muchas ganas y poniendo mucha cabeza y sentido común en todo esto.





