Experta en fitness: "No debemos convertir el ayuno en una obligación ni en una herramienta quemagrasas"

Persona camina para hacer ejercicio físico. · Imagen: El País · Ver original
Salir a caminar antes del desayuno es un hábito que muchas personas incorporan con la idea de quemar más grasa y bajar de peso. Sin embargo, aunque durante el ejercicio en ayunas el organismo puede utilizar una mayor proporción de grasa como fuente de energía, eso no significa necesariamente que favorezca una mayor pérdida de peso a largo plazo.
Así lo explicó la entrenadora personal María Macías, graduada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, quien señaló que el principal factor para reducir grasa corporal sigue siendo el balance energético, la alimentación y la constancia en la actividad física.
Según la especialista, caminar es una de las actividades físicas más recomendables por sus beneficios para la salud cardiovascular, muscular y mental. No obstante, aclaró que hacerlo antes de desayunar no ofrece ventajas universales para adelgazar.
Durante el ejercicio en ayunas el cuerpo puede recurrir en mayor medida a las reservas de grasa para obtener energía. Sin embargo, la evidencia científica muestra que ese mecanismo no se traduce necesariamente en una mayor pérdida de grasa corporal cuando se analiza el mediano y largo plazo.
En otras palabras, utilizar más grasa durante una caminata no implica perder más grasa acumulada con el paso de las semanas o los meses. De acuerdo con Macías, los factores que más impactan en la reducción de grasa corporal son:
La especialista explicó que esta práctica puede ser una opción válida para personas sanas que realizan ejercicios de baja intensidad, como una caminata tranquila. En estos casos, salir a caminar antes del desayuno no suele representar un problema, siempre que la persona se sienta bien durante la actividad.
Sin embargo, caminar en ayunas no se recomienda para personas con diabetes que reciben medicación, quienes tienen tendencia a sufrir hipoglucemias, mujeres embarazadas, personas con bajo peso, quienes tienen antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria y personas que realizan entrenamientos de alta intensidad. En estos casos, es aconsejable consultar previamente con un profesional de la salud antes de incorporar este hábito.
La especialista concluye que no debemos "convertir el ayuno en una obligación ni en una herramienta ‘quemagrasas’". Más allá del horario en que se realice el ejercicio, lo importante es encontrar una rutina que resulte segura, sostenible y adaptada a las necesidades de cada persona.
Mantener una alimentación saludable y practicar actividad física de forma regular continúa siendo la estrategia con mayor respaldo científico para favorecer la pérdida de grasa y mejorar la salud a largo plazo.