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Ganancias: a quiénes alcanzará ahora el impuesto y por qué habrá devoluciones de montos
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Las variables que definen quiénes pagan el impuesto a las ganancias y determinan cuál es el monto a tributar tendrán una actualización, que impactará en los salarios percibidos durante el actual segundo semestre de 2026. Para el reajuste del esquema se considerará como índice de referencia la inflación de la primera mitad del año, que fue de 16,85%, según los datos del Indec. La actualización generará un incremento de los salarios a partir de los cuales se tributa y un alivio en los importes para quienes están y seguirán estando alcanzados por la imposición.
La actualización se aplica sobre los montos que quedan liberados del impuesto (las llamadas deducciones personales, que definen qué ingresos están gravados), y también sobre los valores de la tabla que le asigna una determinada alícuota a cada rango de ingresos gravados, y sobre los montos máximos deducibles por el alquiler de la vivienda, el salario del servicio doméstico y los gastos de educación de los hijos.
Sin embargo, por la forma en que ARCA aplica el reajuste por inflación semestral a partir de la vigencia de la ley que lo dispuso, en lo que resta de 2026 llegará una parte del efecto total que se produce. La otra parte se sentirá en los bolsillos con el cobro de los sueldos de abril de 2027: en ese entonces, se hará un recálculo del tributo por todos los ingresos cobrados en 2026, del que surgirán saldos a favor de los asalariados (es lo que ya ocurrió en los últimos dos años).
Además, habrá devoluciones de montos con el cobro de los salarios del actual mes o, eventualmente, de agosto. Eso ocurrirá a causa de que la modificación del esquema tiene impacto en lo percibido a partir del primer día de julio, y cuando los empleadores liquidaron las remuneraciones cobradas por los empleados en lo que va de este mes, tomaron en cuenta los valores que estaban disponibles (lógicamente, valores desactualizados).
¿Quiénes quedarán alcanzados por Ganancias, en el caso de los empleados dependientes? En el primer semestre de este año, los descuentos o retenciones se aplicaron a partir de salarios netos de $2.490.038 (bruto de $3.000.045) en el caso de un trabajador sin deducciones ni por familia a cargo, ni por gastos. Con el reajuste por inflación semestral, ese piso se eleva, para el sueldo neto promedio de todo 2026, a $2.909.609 (en bruto, $3.505.553).
Sin embargo, durante los próximos meses habrá retenciones en algunos salarios más bajos, porque las deducciones y los valores de la tabla de alícuotas aumentarán para el cálculo de ese período menos que el 16,85%, por cuestiones técnicas. Este nivel de suba respecto de los valores del primer semestre sí estará reflejado en el esquema de cálculo que se deberá usar en abril de 2027. Y en ese entonces, habrá compensaciones por una parte de lo que se haya descontado en estos meses.
En agosto, por ejemplo, un empleado sin cargas de familia estará alcanzado por el impuesto si el promedio salarial de lo transcurrido del año supera un valor neto de $2.594.930, aproximadamente, equivalente a un bruto de $3.126.420.
En el caso de un asalariado con dos hijos menores de 18 años, el tributo por los ingresos cobrados durante todo este año afectará a partir de un salario neto mensual promedio de alrededor de $3.386.000 (un bruto de $4.080.000). Para quien aplica deducciones por cónyuge y dos hijos, el piso salarial para pagar Ganancias rondará los $3.858.000 netos, promedio para todo 2026. Pero por lo ya explicado, podría haber descuentos desde cifras más bajas en los próximos meses.
Los casos citados son ejemplos. La situación frente a Ganancias depende, entre otras cosas, de los gastos deducibles que se declaren y de los familiares económicamente a cargo. Hay que tener en cuenta, además, que hay ingresos fuera del salario habitual que se suman al monto sujeto al impuesto, y también que al importe pagado cada mes el empleador le agrega, para el cálculo de la carga fiscal, una doceava parte del sueldo, para que de esa manera el descuento de la carga fiscal correspondiente al aguinaldo quede distribuido durante todo el año.
Las cifras fueron calculadas por LA NACION a partir del cuadro de deducciones vigentes de Ganancias durante la primera parte del año y del dato de la variación que tuvo en ese mismo semestre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el Indec que, como se consignó, es el porcentaje que impactará de lleno en el esquema cuando se haga el cálculo definitivo del impuesto anual.
Tras conocerse el dato de inflación, se espera que en los próximos días ARCA publique dos cuadros diferentes para el cálculo de Ganancias, tanto en lo referido a las deducciones personales como a la tabla de alícuotas. Las deducciones son montos del ingreso que quedan libres del impuesto, y, por eso, cuando se reajustan al alza, se incrementa el piso salarial para tributar y, además, se alivia el monto a pagar por quienes están alcanzados.
Uno de esos cuadros tendrá los valores para la estimación del impuesto por todo lo percibido durante este año (es el que se usará en abril de 2027).
El otro es el que se utilizará para estimar los montos a retener de los salarios que lleguen a los bolsillos de los empleados durante este semestre.
Es decir, una cosa es determinar el valor de las retenciones mensuales y otra es calcular el impuesto total por un año.
Más allá de esa complejidad, el nuevo esquema traerá un alivio del impuesto que se descontará de los ingresos percibidos desde el primer día de este mes, en relación con lo que se venía reteniendo.
Además, si el salario de junio se cobró ya iniciado julio, el cálculo del impuesto fue hecho, lógicamente, sobre la base de números no actualizados. Por lo tanto, ahora los empleadores deberán hacer un recálculo, del que surgirán montos a favor de los empleados. Y el efecto, según se prevé, se verá con los salarios de julio, que se percibirán en los primeros días de agosto.