Qué pasa si comés pepino todos los días: los beneficios del alimento compuesto en un 96 % por agua

Pepino entero y en rodajas · Imagen: El País · Ver original
El pepino suele ocupar un lugar discreto en la heladera, pero sus propiedades nutricionales lo convierten en un alimento interesante para incorporar a la alimentación diaria. Compuesto por aproximadamente un 96 % de agua, aporta vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes que pueden contribuir a la salud general.
Según un artículo de Healthline, revisado por la nutricionista Jerlyn Jones, además de ser bajo en calorías, el pepino contiene nutrientes esenciales. Un ejemplar crudo con cáscara de unos 300 gramos aporta 45 calorías, 11 gramos de carbohidratos, 2 gramos de proteínas, 1,5 gramos de fibra, además de vitamina C, vitamina K, magnesio, potasio y manganeso.
Su elevado contenido de agua convierte al pepino en una buena opción para contribuir a la hidratación, especialmente en épocas de calor o después de realizar actividad física. Mantener un buen nivel de hidratación favorece el funcionamiento de los órganos y ayuda a regular la temperatura corporal.
El pepino también aporta vitamina K, un nutriente clave para la salud ósea. Esta vitamina participa en la absorción del calcio y en la producción de osteocalcina, una proteína fundamental para la formación y el mantenimiento de los huesos.
Otra de sus características es que combina un bajo contenido de sodio con un buen aporte de potasio. De acuerdo con la Cleveland Clinic, esta combinación ayuda a contrarrestar los efectos del exceso de sodio y favorece el mantenimiento de una presión arterial saludable.
La institución también señala que la cucurbitacina B, un compuesto presente en el pepino, podría contribuir a proteger el sistema cardiovascular al combatir la aterosclerosis. Además, su contenido de fibra se asocia con una reducción del colesterol y un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
El pepino contiene antioxidantes como la cucurbitacina B y los lignanos, compuestos que despertaron el interés de la comunidad científica por su posible papel en la inhibición del crecimiento de algunos tipos de células cancerosas. Sin embargo, los especialistas aclaran que todavía hacen falta más estudios en humanos para confirmar estos efectos.
Con apenas 15 calorías por cada 100 gramos, el pepino tiene una baja densidad energética. Su combinación de agua y fibra favorece la sensación de saciedad, por lo que puede ser un aliado para controlar el apetito dentro de una alimentación equilibrada.
Gracias a su sabor suave y textura crujiente, puede consumirse en ensaladas, sándwiches, wraps, licuados, como snack acompañado de hummus o incluso en agua saborizada. También se recomienda comerlo crudo y con cáscara, siempre bien lavado, para aprovechar mejor sus nutrientes.
Para la mayoría de las personas sanas, consumir pepino todos los días puede formar parte de una dieta equilibrada, aportando hidratación, vitaminas y minerales que favorecen la salud ósea, cardiovascular y el control del peso.