El 27 de octubre terminó el plazo anunciado por el Banco Central Europeo para que comercios en línea y móviles presentaran su interés en participar en el piloto del euro digital. La convocatoria había sido abierta en setiembre y formaba parte de los preparativos para poner a prueba el funcionamiento de este posible medio de pago.

La iniciativa busca involucrar a comercios que operan en canales digitales y estudiar cómo podría integrarse un euro digital a las compras habituales. La finalización de la convocatoria no supone que la moneda digital ya haya sido emitida ni que esté disponible para el público.

El proyecto del BCE plantea una forma electrónica de dinero del banco central que complementaría el efectivo. Para usuarios y empresas, las próximas etapas serán relevantes por su impacto potencial en los medios de pago, la infraestructura financiera y la privacidad.