Pedro Bordaberry impulsa en el Parlamento un proyecto de ley de lobby. El borrador entró en agosto. El jueves lo explicó en Campaña del Miedo, el streaming de Dopamina, y volvió sobre ese texto este sábado. Publicó el detalle del mecanismo.

Qué habría que anotar

La idea es un Registro de Lobby y Gestión de Intereses, en la órbita de la Unidad de Acceso a la Información Pública, con actualización mensual. Cada organismo también debería publicar esos datos en su web.

Las reuniones se registrarían dentro de los 30 días corridos. Ahí iría con quién se juntó la autoridad, si hubo remuneración, el lugar y la fecha. En la misma nota, Bordaberry lo resumió así: si a un legislador lo van a ver para pedirle que mire un artículo, eso se declara, el lobista se inscribe y dice para qué, y si la autoridad no lo anota “te caigo con un fierro”.

Esa constancia, en el proyecto, equivale a una huella legislativa. El borrador cita antecedentes en Estados Unidos, Francia, Chile y España, y deja a Argentina como un debate que sigue abierto.

Puerta giratoria y multa

Hay un artículo de puerta giratoria. Un exfuncionario, durante un año, no podría hacer lobby remunerado ante el mismo organismo en el que trabajó.

La Junta de Transparencia y Ética Pública daría 20 días para regularizar. Después tiene que dictar una resolución fundada. La multa va de 10 a 500 unidades reajustables, según la gravedad. Si el infractor es la autoridad, queda asentado en el registro funcionarial. Si repite la conducta dentro de los dos años, se considera falta grave.

Lo que dice el propio texto

En la exposición de motivos, el proyecto aclara que gestionar un interés particular ante el Estado no es, por sí, un acto de corrupción. Lo trata como el derecho de petición. Lo que separa al lobby de la corrupción, argumenta, es la opacidad: si no se sabe quién se reunió con quién, para qué y en nombre de qué interés, el ciudadano no puede evaluar si la decisión respondió al interés general.

Qué falta

  • Si el proyecto entra a comisión o queda en el anuncio.
  • El texto definitivo, si el borrador de agosto se modifica antes de votarse.