El último debate presidencial de Brasil antes de la primera vuelta del domingo no se hizo. La cadena Globo lo canceló el jueves por la noche, poco antes de salir al aire, después de recibir dos notificaciones judiciales que modificaban las reglas acordadas con los partidos. Según la propia emisora, es la primera vez que suspende por completo un debate presidencial de primera vuelta desde que inauguró esa tradición.

En su comunicado, Globo sostuvo que «las sucesivas decisiones judiciales tomadas momentos antes de la realización del debate causan inseguridad jurídica y representan una interferencia indebida» en la libertad de los medios para organizar los debates electorales.

El atril vacío de Lula

El presidente y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, había comunicado el miércoles que no iría; a la misma hora del debate dio una entrevista a un pódcast. Las reglas firmadas por todos los partidos, incluido el PT, preveían que ante una ausencia el atril del candidato quedara vacío en el estudio con una placa con su nombre, y que los demás pudieran formular en 30 segundos la pregunta que le habrían hecho.

Horas antes de la emisión, la magistrada Estela Aranha, del Tribunal Superior Electoral (TSE), hizo lugar a un pedido de la coalición de Lula y prohibió mostrar el atril vacío y dirigirle preguntas. La campaña alegó un «potencial desequilibrio» entre los participantes y recordó que asistir a los debates es facultativo.

Tras ese fallo, el senador Flávio Bolsonaro (PL), el otro gran favorito, anunció que tampoco iría: «Acabo de tomar la decisión de no ir al debate de Globo en función de la censura impuesta al evento por el TSE», escribió en X.

La orden de sumar a Renan Santos

Casi al mismo tiempo, el juez del Supremo Tribunal Federal Gilmar Mendes ordenó a Globo incluir a Renan Santos, del partido Misión, a pedido de Solidariedad. La ley obliga a invitar a los candidatos de partidos con al menos cinco legisladores en el Congreso, y Misión tiene uno; Mendes argumentó que la cadena había generado una «legítima expectativa» al incluirlo antes en entrevistas de su cobertura electoral.

A eso se sumaba una decisión del martes del presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, que cambió el criterio de conteo de legisladores y habilitó a Romeu Zema (Novo). Con las ausencias de Lula y Bolsonaro, el estudio iba a quedar con Zema, Ronaldo Caiado (PSD), Augusto Cury (Avante) y Santos, con todo el formato de preguntas y tiempos por rehacer.

Dos lecturas

Desde la campaña oficialista, la exhibición del atril vacío podía afectar la igualdad entre candidatos y la honra del ausente. Desde la oposición y parte de la academia jurídica, el fallo fue visto como un exceso: un profesor de Derecho Constitucional consultado por la prensa brasileña opinó que la magistrada fue más allá de suspender una regla ilegal al prohibir directamente la imagen.

Qué sigue

Los brasileños votan el domingo 4 de octubre en primera vuelta, sin un último cara a cara en la principal cadena del país. Resta saber si alguna de las decisiones será revisada por los plenarios del TSE o del Supremo y si habrá reclamos formales de la emisora o de los partidos. Si ningún candidato supera la mitad de los votos válidos, habrá segunda vuelta a fin de mes.