El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva anunció este viernes una ampliación de los subsidios a los combustibles, a 16 días de la segunda vuelta presidencial en la que el presidente enfrentará al senador Flávio Bolsonaro. Las medidas rigen por 30 días.

El anuncio lo hicieron en Brasilia los ministros de Hacienda, Dario Durigan, y de Planificación, Bruno Moretti, que justificaron el paquete por la suba del precio internacional del petróleo a raíz de la guerra en Medio Oriente.

Qué se anunció

Para la gasolina, el gobierno elevó la exoneración de impuestos federales de 0,63 a 0,89 reales por litro, lo que elimina por completo los tributos PIS, Cofins y Cide sobre ese combustible. Se mantiene el recorte de 0,19 reales por litro para el etanol hidratado, con más subvención, y se suma una subvención adicional de 1,40 reales por litro para el diésel importado.

Lula firmó además una medida provisoria que abre un crédito extraordinario de 7.520 millones de reales para seguir pagando las subvenciones: 6.170 millones para el diésel de uso vial y 1.350 millones para otros derivados del petróleo. Los fondos los gestionará la Agencia Nacional del Petróleo.

El costo y el argumento oficial

Según el gobierno, la pérdida de recaudación se compensa con los mayores ingresos que recibe el Estado por la suba del petróleo. Durigan defendió que estas medidas ayudaron a contener la inflación, que en los últimos 12 meses se ubica en 4,58%.

El barril de Brent cotizaba el jueves en torno a 108 dólares, unos 9% más que hace un mes.

El peso electoral

La prensa brasileña destaca el impacto político del anuncio: en el ala política del gobierno se considera clave contener el precio en las estaciones de servicio para que Lula pueda recortar la ventaja de Flávio Bolsonaro en las encuestas de balotaje.

Qué sigue

La aplicación de los nuevos valores depende de los decretos y de los procedimientos de pago de la Agencia Nacional del Petróleo. Las medidas vencen en 30 días, después del balotaje del 25 de octubre.