El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó a su equipo económico iniciar conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para enfrentar la crisis de las finanzas públicas. "Las finanzas públicas ya no aguantan más, el saldo está en rojo", dijo el domingo en una alocución, en la que atribuyó la situación a quienes lo antecedieron en el gobierno.

El mandatario encargó la negociación al ministro de Hacienda, Miguel Gómez. Según explicó, los ingresos del Estado no alcanzan para cubrir el pago de la deuda y los gastos de funcionamiento, lo que obliga a endeudarse cada vez más dentro y fuera del país. El anuncio supone un giro: Gómez había dicho semanas atrás que no acudiría al Fondo para resolver el problema fiscal, aunque ya había estimado necesidades de financiamiento externo por 87,7 billones de pesos, unos US$ 26.000 millones.

Qué dijo el FMI

El subdirector gerente del organismo, Nigel Clarke, visitó Bogotá entre el 25 y el 28 de setiembre y se reunió, entre otros, con el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar. Al cierre de la visita, el FMI se declaró dispuesto a apoyar el programa de reformas que diseñe el gobierno y confirmó que la próxima semana recibirá en Washington a una delegación del Ministerio de Hacienda.

La declaración no menciona un crédito, un monto ni un programa. Por ahora, el resultado concreto es el pasaje a una fase técnica de diagnóstico.

Qué tipo de apoyo podría pedir

Colombia tuvo acceso a la Línea de Crédito Flexible del FMI, un mecanismo para contingencias extremas, entre 2009 y 2025. Las versiones difieren sobre cómo la perdió: según una de ellas, el organismo excluyó al país tras expresar preocupación por medidas como la suspensión temporal de la regla fiscal; según otra, fue el gobierno de Gustavo Petro el que decidió cancelarla.

Analistas consideran poco probable que el país vuelva a calificar para esa línea en el corto plazo, y mencionan como alternativas una línea de precaución y liquidez o un programa con metas revisadas periódicamente. Las estimaciones del monto van de unos US$ 15.000 millones, con una tasa cercana al 5 %, a unos US$ 20.000 millones. Según cálculos de un banco local, el gasto anual del Estado ronda los 635 billones de pesos frente a ingresos de unos 400 billones. ## Qué sigue

  • La visita de la delegación de Hacienda a Washington, prevista para la próxima semana.
  • La definición del tipo de mecanismo, el monto y las condiciones, que todavía no fueron acordados.
  • El impacto de las eventuales exigencias de ajuste en el presupuesto del próximo año.