En 2026 la crecida del Paraná cortó las amarras del Uros Z en Astilleros Corrientes y el casco quedó a la deriva. Recorrió casi dos kilómetros y varó frente a los barrios Quilmes y Los Astilleros. El medio local Diario Época ubicó el corte la semana pasada.

El buque mide 107 metros de eslora, 14,5 de manga y 6,70 de puntal. Fue pensado en 1990 como tanque, con bodegas de acero inoxidable, para llevar productos químicos. La empresa que lo encargó quebró, la obra quedó sin terminar y el casco no tiene matrícula. Al estar en desuso no tiene luces ni boyas, y quien navega de noche puede no verlo a tiempo. Terminó en manos del Estado.

La creciente que rompió las amarras se atribuye a El Niño. El casco sigue varado a la vista de la costa.

Qué sigue

  • Quién se hace cargo de mover el casco, que no tiene matrícula.
  • El riesgo para la navegación mientras siga sin luces.