Flávio Bolsonaro, el candidato del Partido Liberal (PL) que llega como favorito al balotaje del 25 de octubre contra Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que el Congreso elegido el domingo le dará mayoría para "cambiar la Constitución" y "redemocratizar" Brasil. Un día después, ante la repercusión de la frase, salió a precisar qué reformas tiene en mente.

"Brasil me dio un Congreso mucho más a la derecha de lo que es hoy. Con mayoría en el Senado para elegir al presidente del Senado, con mayoría en la Cámara para elegir al presidente de la Cámara. Para que podamos modificar la Constitución, para que podamos redemocratizar este país. Para que las instituciones vuelvan a respetar la Constitución", dijo el martes en Goiânia, en el acto en que el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado le dio su apoyo para la segunda vuelta. En ese momento no detalló qué cambios impulsaría.

La aclaración

La declaración generó especulaciones sobre el alcance de esas reformas, en particular porque Flávio se presenta como más moderado que su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado. Este miércoles, frente a la sede de campaña del PL en Brasilia, el senador enumeró tres cambios que, dijo, ya estaban en su programa:

  • Reforma del Poder Judicial, con foco en el Supremo Tribunal Federal, incluidas modificaciones a las decisiones individuales de sus ministros.
  • Baja de la edad de imputabilidad penal de 18 a 16 años.
  • Fin de la reelección presidencial consecutiva.

"Ya vi gente que empezó a decir: 'Ah, ahora que Flávio tiene este Congreso con amplia mayoría, va a hacer lo que su padre no hizo'. Dejemos de mentir, volvamos a la realidad", afirmó. "Cualquier cosa diferente de esto es especulación".

Sobre la reelección, dijo que usará el capital político de los primeros meses de un eventual gobierno para aprobar la enmienda, y que será el Congreso el que defina si el mandato pasa a ser de cuatro o cinco años y si la regla alcanza también a gobernadores.

Cuánto pesa la nueva mayoría

A partir del año próximo, el PL tendrá las bancadas más grandes de ambas cámaras: 121 de los 513 diputados y 28 de los 81 senadores, casi el doble de los que tiene hoy en el Senado. Aun así, no le alcanza solo: una enmienda constitucional requiere tres quintos de los votos en dos rondas en cada cámara, es decir, 308 diputados y 49 senadores. Además, la Constitución brasileña tiene cláusulas pétreas, como la separación de poderes y los derechos y garantías individuales, que no pueden ser suprimidas.

Flávio obtuvo el domingo 47,03% de los votos válidos, frente a 45,16% de Lula, un resultado inverso al que anticipaban las encuestas. En la misma conferencia de prensa acusó al presidente de ser la verdadera "amenaza para la democracia", el argumento con el que Lula viene planteando la elección como una disyuntiva entre "democracia o barbarie".

Qué sigue

  • Las dos campañas tienen menos de tres semanas hasta el balotaje del 25 de octubre; todavía no está confirmado el calendario de debates.
  • Resta ver si la aclaración alcanza para contener la polémica o si la campaña de Lula convierte la frase sobre "redemocratizar" en un eje de su campaña.
  • Cualquier reforma constitucional dependerá de que el PL sume apoyos de otros partidos de derecha y del centro en el nuevo Congreso.