El capitán del vuelo FZ1073 de Flydubai, el indio Smit Machchhar, habló por primera vez sobre el ataque que sufrió de parte de su copiloto en la cabina durante el trayecto de Dubái a Tel Aviv. Lo hizo en una videollamada transmitida en vivo con el primer ministro de India, Narendra Modi, desde un hospital de Abu Dabi donde se recupera de heridas graves.
«Estaba tirado en el suelo, herido, pero me dije a mí mismo que debía hacer un último esfuerzo para abrir la puerta desde dentro», relató. «Por supuesto, luchaba por mi propia vida, pero al mismo tiempo sabía que no iba a permitir que los demás murieran».
Qué pasó en la cabina
El Boeing 737, con más de 170 personas a bordo, había despegado de Dubái en la madrugada del miércoles. Tras unas dos horas y media de vuelo, el avión perdió más de 5.000 metros de altitud en un descenso brusco. Según las autoridades israelíes, el copiloto apuñaló al capitán y luego habría intentado estrellar la aeronave; el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que «aparentemente» buscó hacerlo.
Machchhar contó que seguía siendo agredido en el piso cuando advirtió que el avión caía rápidamente. «Llevo 17 años volando y soy capitán desde hace 11. Puedo saber, incluso con los ojos cerrados, lo que está pasando en el avión», explicó. «Sabía que la puerta estaba justo ahí, solo tenía que hacer un último esfuerzo». Antes había logrado enviar una señal de emergencia. Logró abrir la puerta blindada desde adentro y eso permitió que varios pasajeros entraran. «Otras personas entraron y también desempeñaron un papel», dijo.
Los pasajeros que intervinieron
Testigos describieron a un grupo de pasajeros que forcejeó con el copiloto, que parecía intentar dañar los controles, hasta reducirlo y atarlo. Entre ellos había un dentista, Shota Musayev, que además atendió al capitán: «Estuvo rezando todo el tiempo y estaba en contacto conmigo, y yo temía que de verdad lo perdiéramos». Según esos relatos, otro pasajero ayudó con los mandos mientras el avión descendía. El vuelo terminó desviado a Tabuk, en el noroeste de Arabia Saudita, donde aterrizó de emergencia. Según la aerolínea, viajaban 174 pasajeros y ocho tripulantes; todos, salvo los dos pilotos, siguieron luego viaje a Tel Aviv. Los reportes difieren levemente en el total de personas a bordo y en el lugar de internación del capitán: la mayoría lo ubica en Abu Dabi y uno, en Arabia Saudita.
Sobre su recuperación, el capitán dijo que no ve la herida «simplemente como una herida» sino como «un proceso que avanza poco a poco», y que confía en volver a estar «sano y en plena forma».
Qué sigue
Las autoridades de Emiratos, Arabia Saudita e Israel siguen investigando el motivo del ataque y la situación del copiloto, cuya identidad y estado no se informaron oficialmente. Resta conocer las conclusiones sobre cómo actuó la tripulación y qué cambios de seguridad en cabina podría adoptar la aerolínea.

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