En 2026, después de dos días de disturbios, el gobierno francés impuso toques de queda en ciudades del norte. Rigen el lunes 19 y este martes 20 de octubre, de 20 a 6, en sectores de Lille, Douai, Wattignies y Denain. Sébastien Lecornu había hablado de restricciones parciales y muy localizadas. La oficina del primer ministro dijo que la medida busca cuidar comercios y evitar que se repitan los episodios del fin de semana.

Laurent Nuñez, ministro del Interior, presentó la renuncia. Emmanuel Macron la rechazó. El balance oficial habla de miles de detenidos, cientos de policías heridos y al menos 3000 comercios afectados. En Limoges, el edificio del ayuntamiento quedó con parte del techo caído. Hay vidrieras rotas y persianas arrancadas. Las protestas apuntan al aumento del costo de vida.

Las restricciones de estas dos noches no cubren toda la ciudad: alcanzan sectores que las autoridades marcan como más expuestos. El gobierno evalúa medidas parecidas en otros puntos.

Los tribunales empezaron a juzgar a detenidos del fin de semana. De más de 2.500 personas detenidas, 123 están en prisión, a la espera de juicio o por condenas primeras, según el ministro de Justicia, Gérald Darmanin. Sébastien Lecornu anunció nuevos toques de queda para la noche de este martes allí donde la situación lo requiera, y dijo que los de la víspera ayudaron a la calma. Laurent Nuñez indicó que la medida no debería alcanzar el partido de esta noche entre el París Saint-Germain y el Barcelona. Estados Unidos, China y Alemania pidieron vigilancia a sus ciudadanos. Los toques del lunes también cubrieron barrios de París, Lyon, Burdeos y Niza.

Sébastien Lecornu denunció en la Asamblea Nacional “la planificación, en ciertos lugares, de un esquema insurreccional” de grupos de extrema izquierda y planteó la crisis como una elección “entre la violencia y la República”. “No toleramos que grupúsculos facciosos puedan marchar sobre el Elíseo, sobre Matignon”, dijo. Esos grupos respondieron que el gobierno subestima el descontento.

El toque de queda de las 23 a las 6 funcionó anoche en París y en otras ciudades. Lecornu dijo que contribuyó a la calma y anunció nuevas restricciones para esta noche allí donde la situación lo requiera.

Donald Trump llamó a Marine Le Pen la voz conservadora de Francia. No la respaldó para la elección presidencial del año que viene.

Benjamin Netanyahu dijo que Francia fue víctima de una invasión del islam extremista. El embajador Romain Nadal habló de una angustia generacional, negó que las protestas se expliquen por la inmigración y dijo que Macron busca una salida política.

Qué sigue

- El toque de queda de este martes sigue hasta las 6. - Macron mantiene a Nuñez en el cargo.