Tacuabé, uno de los cuatro charrúas llevados a Francia después de la masacre de Salsipuedes, murió el 23 de octubre de 1834, a los 22 años, en una posada de Salins-les-Bains, un pueblo del departamento del Jura ubicado a unos 70 kilómetros de la frontera con Suiza. El dato surge de su acta de defunción, que localizó el viernes 2 de octubre el profesor de Historia e investigador independiente uruguayo Sebastián Ruiz con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial.
El rastro de Tacuabé se perdía en Lyon, donde en julio de 1834 había muerto Guyunusa, la joven charrúa con la que tuvo una hija. Desde entonces, no se sabía con certeza si había seguido viaje a otro país ni cuándo había muerto, un vacío que durante casi dos siglos alimentó mitos y especulaciones.
Diez minutos de búsqueda
Ruiz, que vive en Inglaterra y trabaja en informática, contó que empezó a probar asistentes de inteligencia artificial como un pasatiempo. Le planteó la búsqueda a Copilot, de Microsoft, que le pidió más contexto; con los datos básicos sobre Tacuabé y su llegada a Francia, en unos diez minutos la herramienta ubicó una partida de defunción en Salins-les-Bains. Identificó el volumen y el año del registro, pero no la página exacta.
Para llegar al documento recurrió a un segundo asistente, Claude, de Anthropic, que encontró la página precisa del registro civil digitalizado y transcribió el acta completa. Se trata del acta número 145 de ese municipio. Ruiz sostuvo que, al ser un registro oficial francés, no ve motivos para dudar de su autenticidad, y destacó que en Europa las partidas de defunción están en gran parte digitalizadas.
«Para mí se cierra el círculo de Francia», dijo el investigador. Los cuatro charrúas, Vaimaca Perú, Senaqué, Guyunusa y Tacuabé, llegaron a ese país en mayo de 1833 para ser exhibidos ante el público, y para octubre del año siguiente habían muerto todos: «Duraron poco más de un año».
Versiones anteriores
El hallazgo contradice otras reconstrucciones que circularon durante años. A partir de documentos difundidos hace más de una década, se llegó a plantear que Tacuabé había adoptado una vida a la francesa y había muerto de enfermedad a edad avanzada. El acta lo ubica, en cambio, muerto apenas cuatro meses después que Guyunusa.
El propio Ruiz pidió evitar la expresión «el último de los charrúas», que se usa a menudo para referirse a Tacuabé. Según explicó, en Uruguay siguió habiendo charrúas después de 1834 y la idea de su desaparición forma parte de un relato oficial que buscó borrar el componente indígena. Tacuabé fue el último de los cuatro llevados a Francia, no el último de su pueblo.
En el Prado de Montevideo, el monumento Los últimos charrúas recuerda a los cuatro indígenas, con Guyunusa y su hija junto a Tacuabé.
Qué sigue
- Historiadores y especialistas en la historia charrúa deberán analizar el acta y contrastarla con la documentación ya conocida sobre la estadía de los cuatro indígenas en Francia.
- Queda por saber si el documento aporta datos sobre la causa de muerte y el lugar donde fue sepultado Tacuabé.

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