Las asociaciones de comerciantes del Centro y de La Unión cuestionaron la resolución de la Intendencia de Montevideo que habilitó a los kioscos a vender café, snacks, accesorios de celular y otros productos, y que además les redujo el canon mensual.
Qué cambió para los kioscos
La resolución, firmada a fines de setiembre tras reuniones con el sindicato de kiosqueros, amplió los rubros permitidos para los 188 kioscos de la ciudad. Ahora pueden vender accesorios de celular, snacks, café de máquina, refrescos de hasta 600 mililitros y artículos de temporada; el único rubro que dejan de comercializar son los timbres profesionales.
El canon máximo para los ubicados en avenidas como 18 de Julio y en plazas bajó de más de 20.000 a 9.000 pesos. También se flexibilizó la atención: el titular sigue obligado a trabajar personalmente al menos ocho horas diarias, pero quien lo cubra el resto del tiempo ya no tiene que ser un familiar directo.
El director de Desarrollo Económico de la Intendencia, Camilo Benítez, había explicado que la normativa anterior era "muy cerrada" y que la medida busca dar oxígeno a un sector golpeado por la caída de la venta de diarios y revistas, que hoy venden alrededor del 30% de lo que vendían hace una década.
"Estamos desvistiendo un santo para vestir a otro"
Ana Loffredo, presidenta del Grupo Centro, sostuvo que la medida genera "más oferta de lo mismo". "Los kioscos tienen un lugar privilegiado en 18 de Julio y encima les van a bajar el aporte, y no están pidiendo ninguna contraparte", dijo. "Hay muchos bares que van cerrando. Estamos desvistiendo un santo para vestir a otro". También preguntó si a los kioscos se les exigirán los mismos controles de bromatología para vender café que a los locales establecidos.
Nelly Silva, gerente comercial del Centro Comercial de La Unión, pidió evitar una "competencia desleal". "No queremos que pierdan las fuentes laborales, pero tampoco que compitan. Que no se siga canibalizando al comercio establecido", afirmó. Como la medida ya rige, reclamó controles estrictos: que no amplíen aleros, que estén prolijos y que tengan habilitación comercial y bromatológica.
Qué sigue
Ambas asociaciones plantearon el tema al prosecretario de la Intendencia, Diego Olivera, en la mesa de trabajo con la comuna. Loffredo reconoció que "es difícil que se vaya para atrás". Resta saber cómo controlará la Intendencia el cumplimiento de las nuevas reglas.

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