Pablo Schiavi, líder del Movimiento Libertadores y candidato a la presidencia de Peñarol, se reunió con Osvaldo Giménez, gerente de y exgerente deportivo del club. Schiavi dijo que el mano a mano “era necesario”.

Contó que su objetivo es “formar y trabajar en una coalición para gobernar” Peñarol “en los próximos tres años”. Habló de perfiles “muy distintos”, con un punto en común: “la necesidad de un cambio”. Sostuvo que la gestión que encabeza Ignacio Ruglio “está agotada” y que “le ha hecho mucho daño al club” en lo institucional y en lo deportivo. Es su lectura, no un balance cerrado del club.

Describió a Giménez como “un referente en lo político institucional del fútbol uruguayo, más allá de su rol de empresario”. Dijo que hablaron de cómo ve la Asociación Uruguaya de Fútbol y la relación entre y Peñarol. “Nos fuimos muy conformes y con mucha información”, afirmó, y quedaron en verse otra vez en los próximos días. Para Schiavi, la elección de Peñarol es, después de la de la presidencia de la AUF, “la más importante en el plano deportivo” del país.

Sobre el resto de los nombres, explicó que estas elecciones tienen dos vueltas. En la primera hay ocho candidatos en discusión. La que él llama definitiva, dijo, arranca cuando Ruglio oficialice si se presenta o no. Afirmó que ya se reunió varias veces con Juan Pedro Damiani, que iba a verse con Alejandro Rival y que también habló con Freddy García: “con todos los que entendemos que están del lado del cambio”.

De Evaristo González, que publicó que Peñarol no puede seguir gobernado por Ruglio ni por Damiani, Schiavi dijo que conversaron “varias veces”, “sin ningún éxito después de lo que publicó”. Agregó que “primero está Peñarol y primero está el cambio, y después cada uno”, y que “hay lugar para todos”. Advirtió que una oposición fragmentada le deja “servida la elección al oficialismo”.

Qué sigue

Ruglio todavía no oficializó si será candidato. Schiavi y Giménez quedaron en repetir la reunión.