Los ministros de Defensa de la Unión Europea discutieron el lunes 28 de setiembre de 2026 en Bruselas la propuesta de Ursula von der Leyen de crear un "protocolo de seguridad de emergencia" para responder a los ataques híbridos que los europeos atribuyen a Rusia. La recepción fue fría: varios gobiernos advirtieron que el mecanismo no puede duplicar lo que ya hace la OTAN. No hubo ninguna decisión.
La propuesta
La presidenta de la Comisión Europea lanzó la idea en su discurso sobre el estado de la Unión. Dijo que Europa necesita "su propio manual de respuesta" y que había llegado el momento de adoptar "su propio artículo 4": un protocolo que, activado por un Estado miembro, obligue a todos a reunirse para coordinar una respuesta, impedir una escalada y mitigar el impacto.
El artículo 4 del tratado de la OTAN permite a un aliado pedir consultas cuando siente amenazada su seguridad. El artículo 5 es el de la defensa colectiva.
Los ataques híbridos incluyen sabotajes, ciberataques e incursiones de drones de origen desconocido, que en los últimos meses alteraron operaciones en aeropuertos de varios países europeos sin llegar a ser una agresión armada.
La versión rebajada
Al término de la reunión, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, dejó claro el tono. "Muchos insistieron en que tiene que ser absolutamente complementario a la OTAN", dijo. "No debe ser una duplicación. Es lo que todo el mundo está pidiendo".
Kallas describió el proyecto como un mecanismo de coordinación con herramientas para usar ante una agresión que no llegue al nivel de un ataque armado. Lo encuadró como un desarrollo del artículo 42.7 del Tratado de la UE, que obliga a los socios a ayudar a un país agredido. El argumento a favor es que no todos los miembros de la Unión pertenecen a la OTAN.
La propuesta todavía debe concretarse en un texto detallado. Kallas dijo que la trabajará "mano a mano" con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
El fondo de la desconfianza
Von der Leyen también planteó crear un Consejo de Seguridad Europeo e invitar a Canadá. Para algunos gobiernos, eso sonó a una OTAN sin Estados Unidos, algo que nadie en Bruselas quiere plantear abiertamente por ahora.
En la misma rueda de prensa, Kallas se refirió a la reunión del fin de semana entre el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, y su par ruso, Serguéi Lavrov, la primera a ese nivel desde 2022. Dijo que su fracaso demuestra que Moscú no quiere negociar.
Qué falta
- La propuesta escrita de la Comisión y su calendario.
- La posición de la OTAN sobre el protocolo.
- Si los jefes de Estado y de Gobierno lo discuten en su próxima cumbre.

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