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Cábala de la Selección Argentina: para qué sirve prender un palo santo antes del partido, según la psicología

Lionel Messi celebra con Cristian Romero. · Imagen: El País · Ver original
La costumbre comenzó durante el Mundial de Qatar 2022, en la habitación que compartían los jugadores argentinos Romero y Martínez: prendían sahumerios y palo santo para purificar el aire y eliminar las malas vibras. Pronto, se hizo popular entre varios futbolistas del equipo, que hoy lo repiten en la Copa Mundial de Fútbol de 2026.
Para algunos es una tradición, para otros un ritual de limpieza energética y, para muchos, simplemente una cábala más en el universo del fútbol. Pero, más allá de las creencias espirituales, la psicología sostiene que este tipo de rituales pueden tener un efecto real sobre la mente y el rendimiento.
En el Feng Shui, el palo santo es un poderoso purificador y armonizador. Su humo limpia las energías estancadas o negativas y atrae vibraciones de prosperidad, paz y buena fortuna. En este sentido, restablece el equilibrio en los espacios para que la energía vital fluya libremente.
Ahora bien, ¿qué dice la psicología? Uno de los conceptos más estudiados es la llamada "ilusión de control": la tendencia de las personas a sentir que pueden influir sobre acontecimientos que, en realidad, dependen en gran medida del azar o de variables que escapan a su dominio.
En un partido decisivo hay infinidad de factores imposibles de controlar: el rival, el clima, una lesión inesperada o una decisión arbitral. Frente a esa incertidumbre, realizar un ritual ayuda a que el cerebro perciba que existe un orden y una preparación previa. La clave no es que el palo santo modifique el resultado del encuentro, sino que el jugador sienta que hizo todo lo que estaba a su alcance antes de salir a la cancha.
Los psicólogos del deporte explican que los rituales funcionan como una especie de "interruptor mental". Al repetir siempre la misma secuencia antes de competir, el cerebro entra más fácilmente en modo competencia. Prender un palo santo, respirar profundo unos minutos o escuchar determinada música puede disminuir la ansiedad previa al partido y facilitar la concentración en la tarea que realmente importa.
En deportes colectivos, también existe un componente social. Compartir un mismo ritual fortalece el sentido de pertenencia y la identidad del equipo. No importa tanto si todos creen exactamente en lo mismo. Lo importante es que ese momento compartido transmite la idea de que el grupo está unido antes de afrontar un desafío.
Encender palo santo no requiere elementos sofisticados, pero sí una actitud consciente. Lo importante es preparar un ambiente tranquilo, sin distracciones ni objetos inflamables.





