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Cuál es la presión arterial óptima para un corazón sano según el cardiólogo José Abellán

Salud cardiovascular. · Imagen: El País · Ver original
Mantener una buena salud cardiovascular no consiste únicamente en evitar un diagnóstico de hipertensión. Según el médico José Abellán, especialista en salud cardiovascular, el objetivo debería ser alcanzar valores de presión arterial que reduzcan al máximo el riesgo de enfermedad a largo plazo, junto con la adopción de hábitos saludables.
Durante una intervención en el programa Aprendemos Juntos, Abellán explicó que, aunque la hipertensión suele diagnosticarse a partir de cifras iguales o superiores a 140/90 mmHg, eso no significa que cualquier valor inferior sea igualmente beneficioso. "Las personas que tienen un corazón óptimo y sano tienen la presión arterial por debajo de 120/80", señaló.
Las guías médicas consideran normal una presión arterial inferior a 120/80 mmHg. A medida que los valores aumentan, incluso antes de llegar al diagnóstico de hipertensión, también puede incrementarse progresivamente el riesgo cardiovascular.
Esto no significa que una persona con cifras entre 120/80 y 139/89 tenga necesariamente una enfermedad, sino que conviene prestar atención a los factores de riesgo y reforzar las medidas de prevención.
Abellán recomienda no quedarse con una única medición realizada apenas se coloca el tensiómetro. Para obtener un resultado más fiable, aconseja:
Estas recomendaciones coinciden con las utilizadas habitualmente por las principales sociedades científicas para el control domiciliario de la presión arterial.
Además de controlar la presión arterial, el especialista menciona dos pruebas funcionales que pueden aportar información sobre la condición física general:
Abellán destaca que desarrollar y conservar la masa muscular no solo aporta beneficios estéticos o deportivos. El músculo es un tejido metabólicamente activo que participa en la regulación del metabolismo, mejora la sensibilidad a la insulina y libera sustancias con efectos beneficiosos para distintos órganos, incluido el sistema cardiovascular.
Más allá de la genética, el especialista recuerda que muchas de las decisiones cotidianas influyen directamente en la salud cardiovascular. Entre las medidas con mayor respaldo científico se encuentran:
En conjunto, estos hábitos contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y favorecen un envejecimiento más saludable.