Dejó sangre al romper un vidrio y su ADN lo identificó más de un año después: fue formalizado por hurto

Robo. El hombre fue imputado y se lo investiga por un hurto. · Imagen: El País · Ver original
Una muestra de sangre encontrada dentro de una vivienda permitió identificar al sospechoso de un hurto más de un año después. El hombre fue formalizado por un delito de hurto especialmente agravado por penetración domiciliaria y su defensa intentó revocar la decisión.
El episodio ocurrió el 27 de noviembre de 2024 en la ciudad de Rodríguez, San José. Durante la mañana, el propietario salió de su casa y regresó casi una hora después. Al llegar, advirtió que alguien había roto uno de los vidrios de la puerta trasera.
Del interior de la vivienda habían desaparecido $ 5.000, varios perfumes y un par de lentes de receta. Policía Científica relevó la escena y encontró salpicaduras de sangre en otro de los vidrios de la puerta, del lado interior de la propiedad.
A partir de ella, los peritos lograron obtener un perfil genético que fue incorporado a su base de datos. Pero el avance decisivo se produjo el 29 de enero de 2026, más de 14 meses después del hurto.
Ese día, la Dirección de Identificación Criminal informó que el perfil genético obtenido en la vivienda coincidía con el de un hombre cuya muestra figuraba en el registro de personas procesadas o formalizadas.
Los investigadores volvieron a consultar al propietario de la casa, quien aseguró que no conocía al sospechoso. La investigación también estableció que el hombre había sido detenido por otro hecho durante la tarde del mismo día del hurto, a unos 800 metros de la vivienda.
Con esos elementos, la Fiscalía de San José solicitó su formalización por un delito de hurto especialmente agravado por penetración domiciliaria. El pedido fue admitido por la Justicia el pasado 3 de marzo.
La defensa apeló y sostuvo que la presencia de un rastro biológico “únicamente permitía inferir” que su cliente había tenido contacto con el vidrio, pero no demostraba que hubiera ingresado a la vivienda ni que se hubiera apoderado de los objetos denunciados.
También señaló que la muestra de sangre era el único indicio que vinculaba al hombre con el episodio. Según planteó, uno de los informes periciales había consignado una coincidencia con dos perfiles genéticos, mientras que otro incorporado posteriormente vinculaba la muestra con el imputado.
A juicio de la defensa, esa circunstancia no había sido “analizada adecuadamente” antes de admitir la formalización.
La Fiscalía respondió que la discusión propuesta por la defensa excedía el alcance de esa etapa del proceso. Argumentó que la sangre fue encontrada dentro de la vivienda, debajo del vidrio que había sido roto para ingresar, y que el perfil genético obtenido coincidía con el del investigado.
El Tribunal de Apelaciones en lo Penal de 1er Turno confirmó por unanimidad la formalización. En su resolución, consideró que existían “elementos objetivos suficientes” para sostener provisoriamente la participación del hombre en el hurto.
Los ministros entendieron que la ubicación de las manchas de sangre permite inferir que el imputado estuvo dentro de la casa y que “posiblemente se hirió al romper el vidrio utilizado para entrar”. También valoraron que el propietario negara conocerlo, lo que descartaba que su presencia en la vivienda hubiera sido autorizada.
El tribunal aclaró que la formalización no es la instancia en la que debe resolverse definitivamente el valor de las evidencias ni la responsabilidad penal del investigado. Esto ocurrirá en un eventual juicio oral.