Mercado interno de la carne: precios y demanda estables

Imagen: El País · Ver original
Al igual que sucede desde el año 1965, el pasado 14 de julio se celebró el Día del Carnicero en Uruguay, fecha en la que desde la Unión de Vendedores de Carne se hizo mucho énfasis y cerraron la jornada con un brindis en la sede de la gremial, donde participaron muchos asociados y se espera que esta confraternización se repita en otras ocasiones.
“Es bueno que los carniceros vengan y tengamos intercambios, porque muchas veces los carniceros están encerrados en su negocio y se pierden de acciones de la UVC, pero al comentarlas en persona es otra la llegada”, destacó Hebert Falero, secretario de la gremial.
Con respecto al momento que atraviesan las carnicerías tradicionales, Falero destacó que las ventas se mantienen, pero el escenario “es difícil”, principalmente por la competencia de las grandes superficies, “por ejemplo en la zona de Colón y Belvedere abren supermercados cada dos o tres cuadras y es increíble que permitan esas cosas, porque esas grandes superficies van a matar a muchas Pymes que están en la zona”.
Frente a esta competencia que en algunos casos es desleal, desde la gremial se trabaja de distintas maneras para subsistir, entre ellas, se destaca que mensualmente lanzan ofertas, “ahora por la Copa del Mundo sacamos una que era de costillas a $398, que es un muy buen precio que no lo tienen los supermercados, y también un pack con varios productos de picada a buen valor”, contó Falero.
A pesar de que muchas veces las grandes superficies y las carnicerías tradicionales compren al mismo valor, “ellos muchas veces a la carne le ponen un margen muy chiquito porque tienen otros 2.000 productos para ganar, y nosotros tenemos un solo rubro”.
Más allá de la competencia que existe, las carnicerías tienen una ventaja que no es tangible pero sí marca diferencia que es la cercanía, el vínculo con el cliente, y este aspecto, entre otros, explica que actualmente las carnicerías tengan un 50% del mercado.
“La tarifa de las grandes superficies siempre es más cara que la de los carniceros, porque en realidad ponen cuatro o cinco ofertas muy baratas, casi al precio de costo, pero en los demás artículos tienen un precio superior al nuestro”, expresó.
La gremial supo tener sobre el 1980 unos 800 asociados, hoy son 200, que están distribuidos principalmente en Montevideo, y también con presencia en Canelones, San José, Maldonado, Colonia y Tacuarembó.
“Estamos trabajando para crear algo específico para los socios del interior, porque al no tener un contacto fluido con ellos, muchas veces se borran, entonces estamos buscando la forma de tener un intercambio permanente y que también tengan acceso a las ofertas que lanzamos”, comentó Falero, que además agregó que en el interior la gremial tiene un nicho para crecer.
Sobre este tema, agregó que la UVC “va a salir al interior a buscar más socios pero primero queremos tener más cosas para ofrecerles y que les sea atractivo asociarse”.
La proteína bovina que ingresa desde Brasil y Paraguay juega un rol muy importante en la espalda financiera de las empresas representadas por la UVC, “es lo que nos está salvando, porque si tuviéramos que trabajar solo con carne nacional el precio estaría muy superior a lo que está actualmente, sin embargo hemos logrado mantener el precio estabilizado a pesar de la suba que ha tenido la hacienda a nivel interno”, contó el secretario de la gremial, que además mencionó que si no fuera por la importación, hoy la carne vacuna en el mercado valdría entre $50 y $100 más dependiendo del corte”.
La carne que se consume a nivel interno en un 80% es importada de los países mencionados anteriormente, siendo una proteína con muy buena aceptación por parte del consumidor. “El importador trata de que sea una carne similar a la nuestra, saben que si traen una partida mala, les queda en stock, entonces tratan de que venga carne de buena calidad, además por lo general se importa desde Río Grande del Sur, que tiene un ganado similar al de Uruguay”.
La importación también ha tenido su efecto en la carne suina, “tenemos al cerdo muy barato, la bondiola es de lo que más vendemos nosotros, y me acuerdo que cuando empecé de carnicero era un artículo de lujo que se la tenías que pedir al chanchero, la gente la encargaba para ocasiones especiales y salía un disparate, hoy es increíble que hayamos llegado a que sea el corte más consumido y que se venda mucho en los barrios de la periferia”.
En el caso de la carne aviar, el valor “se mantuvo estable en los primeros meses del año, luego tuvo algunas bajas, seguramente porque estaba con poca salida y no les quedó de otra que bajarlo. Ahora como empezó a haber una mayor demanda ya subió lo que había bajado anteriormente”.
La carne aviar que ingresa por importación está cuotificada, y revertir esto es un viejo reclamo de los principales actores del mercado interno, en caso de lograrlo “no tengo dudas de que se consumiría mucho más pollo, a un precio más razonable, pasaría algo similar a la carne vacuna, pero la industria del pollo no progresa, no exporta y tiene de rehén al consumidor local”.
Para tomar dimensión, Falero explicó que solamente se importa un 5% de lo que se consume de carne aviar a nivel interno. “En diciembre permitieron traer la cuota de enero y febrero, luego no hubo más permisos para importar, es algo ridículo”.
Con respecto a la carne ovina, proteína que atraviesa un escenario de muy escasa oferta, con una faena que está un 30% por debajo en comparación al mismo período del año 2025, y un cordero por encima de US$ 6 según la Asociación de Consignatarios de Ganado, el consumo es bajo “y muchos carniceros no lo trabajan a no ser a fin de año. Además, no hay una fluidez de oferta de carne fresca”.Falero también respondió a los comentarios de que los carniceros no saben trabajar a la carne ovina, “la gran mayoría sí sabemos trabajarlo, pero no se trae mucho por lo que comenté recién. Ahora también está el tema de que tenemos el cordero pesado, el cordero chico que le gusta a la gente, ese de entre 8 y 12 kilos hay muy poco, los corderos que hay son de mayor peso y son espectaculares, pero es algo que no le haces entender a la gente”.
Los cortes premium vienen ganando terreno dentro de las carnicerías tradicionales a raíz de la demanda que tienen, “hoy representan entre el 7 y 8% de nuestras ventas. A nosotros agregar estos rubros no nos implica más costos, y le podemos competir bien a las boutiques, porque ellos para subsistir le tienen que poner grandes márgenes, y nosotros vendemos el mismo producto pero a un menor precio”.
Integrar la Junta del Instituto Nacional de Carnes es algo por lo que la UVC ha luchado durante muchos años, “pero siempre fuimos alejados de ese ámbito, la vez que estuvimos más cerca fue cuando se reformó la ley, pero no nos aceptaron, porque decían que nosotros nos íbamos a unir a los frigoríficos y matar a los productores, pero eso es ridículo”.
En la Junta “tendría que haber alguien del mercado interno, ya sea de nuestra gremial o de los supermercados para defender a este mercado, pero hoy el Inac no le está dando ninguna relevancia, solo piensan en la exportación y se acuerdan de lo que pasa a nivel interno cuando falla la exportación”.
En la actualidad la Junta del Inac, tiene representación de los productores, los frigoríficos, la industria avícola, y un representante alterno de la la Asociación de Plantas de Faena para el Mercado Interno, y el mercado interno reclamó un lugar en esa mesa.





