Ya no hay más espacio para autos eléctricos en el Puerto de Montevideo

Mercado. Año tras año se alcanzan cifras récords de importaciones de autos eléctricos; las demoras en entregas al público oscilan entre 60 y 120 días por la alta demanda. · Imagen: El País · Ver original
El puerto de Montevideo no tiene más espacios donde colocar mayormente autos eléctricos importados de China. Hasta debajo del viaducto portuario hay vehículos esperando para ingresar al país.
Según operadores portuarios, el problema se debió a que la Administración Nacional de Puertos (ANP) concedió un predio de tres hectáreas a un emprendimiento que antes era utilizado para el estacionamiento de vehículos importados.
Como una posible solución al problema, empresas importadoras de rodados propusieron a la ANP que éstos se depositaran en la playa de maniobra de AFE, un enorme predio abandonado ubicado frente al puerto. Sin embargo, las autoridades de la ANP rechazaron el planteo argumentando que la playa de maniobra no es un recinto portuario.
El problema de la falta de lugar para vehículos en el puerto no es menor. Hoy se desconoce hoy la cifra exacta de autos estacionados en el puerto, pero se cuentan en varios miles.
Para tener una idea de los volúmenes de autos importados, en los últimos días, el barco “Morning Crest”, del armador Eukor, arribó al puerto de Montevideo con 3.600 vehículos. Descargó el 50% de esos rodados y debió salir del puerto y fondearse frente a Santa Lucía del Este, según una carta enviada por una importadora a un concesionario de autos a la que accedió El País.
De esta forma, el “Morning Crest” dio lugar en el puerto a otro buque del armador Eukor llamado “Morning Catherine”, que descargó unos 800 vehículos y zarpó. Mientras que el “Morning Crest” salió del puerto y quedó fondeado aguardado autorización para descargar el resto de su carga (1.800 rodados), agrega la carta.
El importador vinculado con las operaciones de esos dos barcos informó al concesionario que la demora de la llegada de los vehículos se debió a “falta de espacio en el recinto portuario. Vuestra mercadería (los autos eléctricos) se encuentra a bordo a la espera que en el recinto se haga espacio para que la nave pueda retornar y terminar la descarga”, señala la misiva.
En la misma línea, el gerente de la Asociación del Comercio Automotor del Uruguay (ACAU), Ignacio Paz, dijo a El País que recibió comentarios de importadoras de autos sobre que hay falta de lugares en el puerto para los vehículos. “La playa de estacionamiento en el puerto para autos está completa”, explicó Paz.
Enseguida agregó: “Hay una preocupación a nivel de la Asociación por este tema. De hecho tenemos pedida una reunión con la ministra de Transporte (Lucía Etcheverry) por otro asunto. Pero si ésta es otorgada se planteará este tema (la falta de espacio para vehículos en el puerto)”.
Consultado sobre si el incremento de las importaciones de autos eléctricos se debe a que a partir del 1° de enero del próximo año se comenzará a tributar el Impuesto Específico Interno (IMESI) a este tipo de vehículos, Paz consideró que el crecimiento de los rodados eléctricos se arrastra desde hace años. “El anuncio del cobro del IMESI se hizo hace muy poco tiempo. Y el crecimiento de los vehículos eléctricos es sostenido. Año tras año las importaciones de autos eléctricos se duplica o triplica. Las previsiones es que (ese mercado) siga creciendo”, insistió.
Para palear la falta de espacios en el puerto de Montevideo, las autoridades de la ANP solicitaron a la Terminal Cuenca del Plata (TCP que permitiera el estacionamiento de vehículos en tránsito en su predio y, al mismo tiempo, pidieron a una empresa que acelerara las obras de relleno de unas 2,5 hectáreas. Ese predio será usado para colocar los vehículos que se esperan que vengan en las próximas semanas.
Según información a la que accedió El País, de los 12 barcos de las navieras Cosco, Grimaldi, Glovis, Eukor y Kline con autos en sus bodegas o en cubierta, ya ingresaron a puerto seis. Esos barcos trajeron entre 800 y 3.600 vehículos, la gran mayoría con motorización eléctrica.
El gerente de Relaciones Internacionales de TCP, Fernando Correa, dijo a El País que hoy se realizarán reuniones de trabajo con autoridades portuarias porque “no tenemos mucho espacio” disponible.
Agregó que se analizará el ingreso de los vehículos importados tendrá que hacerse durante la noche y no en el día porque operan camiones que se llevan contenedores de la terminal. “Le vamos a dar una mano a la Administración de Puertos. Estamos trabajando en forma coordinada”, agregó Correa.
Ante la falta de lugares para los autos eléctricos, la presidenta del Centro de Navegación, Mónica Ageitos, se reunió el miércoles 15 con autoridades de la ANP para señalarles que operadores de autos plantearon la necesidad de más espacio en el puerto.
En el encuentro, los jerarcas pidieron al Centro de Navegación que les entregara a la brevedad una proyección de cuántos autos vendrán en los próximos meses para ver qué espacio se necesita para ellos. “No hay más lugar en el puerto”, explicó Ageitos.
Se espera que en la próxima semana varios barcos sacarán autos exportados por la armadora uruguaya Nordex y carga en tránsito.
El asesor jurídico de empresas navieras y experto en Derecho Marítimo, Alejandro Sciarra, afirmó que Uruguay se consolidó como un país prestador de servicios marítimos y portuarios de relevancia regional. Entre esos servicios, dijo, se encuentra uno que muchas veces pasa desapercibido fuera del sector, pero que tiene una importancia económica y logística muy significativa: el cambio de tripulaciones de barcos.
Buques mercantes, cruceros, pesqueros extranjeros y otras embarcaciones que operan en el comercio y la navegación internacional utilizan puertos uruguayos para realizar recambios de personal.
El régimen jurídico aplicable se encuentra previsto, principalmente, en la Ley 18.250 de Migraciones y en su Decreto Reglamentario Nº 394/009. Dicha normativa también impone obligaciones a las empresas de transporte internacional, sus agentes, representantes, intermediarios o comisionistas. “El problema no está en la existencia del control, sino en la forma en que se lo aplica. En la práctica, el régimen de cambios de tripulación se ha vuelto extremadamente rígido”, dijo Sciarra. Agregó que la autoridad migratoria suele aplicar sanciones severas ante incumplimientos formales, demoras mínimas, diferencias documentales, errores operativos o situaciones que muchas veces no dependen exclusivamente del agente marítimo ni de la empresa involucrada.
La ley faculta a la Dirección Nacional de Migración a aplicar multas pecuniarias, dentro de un rango que va de 4 ($ 7.760) a 400 Unidades Reajustables ($ 769.072) y el decreto reglamentario establece criterios de graduación para las infracciones migratorias.
Sin embargo, advirtió Sciarra, en la casuística concreta se advierte un problema relevante: muchas sanciones parecen aplicarse “sin una adecuada precisión” en la tipificación de la infracción, “sin una explicación suficiente” de la conducta concreta reprochada y, sobre todo, “sin una ponderación real” de la proporcionalidad entre el hecho y la multa impuesta.



