El senador Sebastián Da Silva, del Partido Nacional, presentó un proyecto de ley para preservar los acuíferos Guaraní y Raigón frente a la instalación de centros de datos. Lo hizo pocos días después de que el gobierno anunciara una inversión de más de 5.000 millones de dólares de la empresa española Solaria en ese tipo de emprendimientos.

Da Silva dijo que el crecimiento de la actividad puede traer inversión e innovación, y que esa expansión tiene que convivir con la protección del agua subterránea. El artículo 1 propone prohibir la construcción y la instalación de nuevos centros de procesamiento y almacenamiento masivo de datos sobre la superficie de acuíferos estratégicos. La veda no distingue la tecnología de refrigeración ni el consumo de agua.

El artículo 2 nombra el Guaraní y el Raigón. Incluye de forma expresa la zona de Libertad, en San José, y deja abierta la lista a otros acuíferos que fije la ley. El artículo 3 encarga al Ministerio de Ambiente marcar los límites con cartografía hidrogeológica oficial.

“Nos parece importante, previamente, si el Uruguay va a ingresar en esta política de atracción de centros de datos, dejar en claro que ni en el acuífero Guaraní ni en el acuífero Raigón se puedan hacer estos megagalpones”, dijo Da Silva. Lo planteó como una medida preventiva, antes de que se definan los predios.

Qué sigue

El proyecto entra al Senado. Falta la votación y, si se aprueba, la cartografía del Ministerio de Ambiente.