El decreto que protege 1.485 hectáreas de humedal en Montevideo y Canelones deja afuera la caminería que el proyecto de Eduardo Costantini necesita para unir Bañados de Carrasco con el sur. El área es 548 hectáreas más grande que la primera propuesta y tiene más continuidad.

La urbanización de 228 hectáreas queda, en su mayor parte, fuera del área protegida. El consorcio Bislun dijo que en el extremo este, que sí entra en la zona, prevé un parque público. El problema es el acceso. El arquitecto Federico Berbejillo, que asesora al consorcio, dijo en la Junta Departamental el 27 de julio que el proyecto “necesariamente requiere conexión al sur”.

La primera etapa uniría la avenida Punta de Rieles con Servando Gómez, entre la cárcel de Punta de Rieles y el asentamiento Santa Eugenia. Berbejillo la describió como una obra pública con financiamiento privado. Buena parte de ese trayecto pasa por el área protegida, y el decreto prohíbe obras de caminería ahí. El trazado pasaría por un camino de tierra y por un sector donde hoy hay árboles y un canal seco. Sería el acceso principal de un barrio pensado para unas 3.000 familias.

La segunda etapa seguiría hasta Avenida a la Playa, por el borde del Parque Roosevelt, con un puente sobre el arroyo Carrasco y un tramo pegado a Paso Carrasco. Hoy no hay camino en ese lugar, y buena parte también pisa la zona protegida.

La Intendencia de Montevideo, por un acuerdo en el Frente Amplio, postergó al menos un año la discusión interna del proyecto.

Qué sigue

Si el consorcio encuentra un acceso al sur que no cruce el humedal protegido.