El lunes hallaron muertos a dos trabajadores rurales que estaban desaparecidos en las inundaciones de Corrientes. Se trata de Ledesma, de 55 años, y de Salazar, de 49. Arreaban ganado en la isla Ibarapitá, cerca de Bella Vista, para sacarlo de la crecida, y la corriente se los llevó.

La desaparición se denunció el viernes y el rastrillaje siguió hasta el lunes. En los rastrillajes, Prefectura localizó primero a los animales y después los cuerpos. El Litoral contó que, durante el arreo, llegaron a una zona próxima a una laguna interna de la isla y ahí los tomó el agua. La Justicia trabaja para establecer las circunstancias y todavía no hay un cierre. En otros puntos de la provincia hay operativos para asistir a productores y pasar animales a terrenos más altos.

La crecida del Paraná y del río Uruguay llega con las lluvias fuertes en Brasil, en el marco de El Niño.

Desde el domingo, el municipio de la capital cuenta 103 familias que se fueron por su cuenta, unas 380 personas, refugiadas en distintos puntos. En toda la provincia, unas 750 dejaron sus casas. Los panoramas más críticos están en Paso de la Patria y en Itatí, y el agua también se acerca a barrios de la capital.

Qué sigue

- La Justicia no cerró las circunstancias de las dos muertes. - Siguen los traslados de ganado a zonas más altas.