El ingreso medio de los hogares uruguayos se ubicó en $96.897 mensuales durante el segundo trimestre de 2026, según el informe publicado este miércoles 19 de agosto por el Instituto Nacional de Estadística. El ingreso medio per cápita fue de $34.331. Ambos montos están expresados en pesos corrientes y surgen de la Encuesta Continua de Hogares; no representan un salario individual ni una cifra mínima necesaria para llegar a fin de mes.

El dato más cercano al hogar del medio es $74.500

El promedio de $96.897 puede quedar elevado por los hogares con ingresos más altos. Para observar el centro de la distribución conviene mirar la mediana: el INE la estimó en $74.500. Eso significa que la mitad de los hogares registró un ingreso igual o inferior a ese monto y la otra mitad, uno igual o superior. La diferencia entre media y mediana fue de $22.397, una señal de que no corresponde presentar el promedio como si fuera lo que cobra la mayoría.

El ingreso per cápita tampoco es un sueldo. Se obtiene al relacionar los ingresos del hogar con la cantidad de integrantes y sirve para comparar hogares de tamaños diferentes. El valor nacional de $34.331 resume esa relación, pero no implica que cada persona —incluidos niños o integrantes sin empleo— reciba efectivamente ese dinero.

La brecha entre Montevideo y el interior

El ingreso medio por hogar fue de $117.438 en Montevideo y de $83.114 en el interior: una diferencia de $34.324, equivalente a aproximadamente 41% del valor del interior. En términos per cápita, la estimación fue de $43.344 en Montevideo y $28.678 fuera de la capital. Estas cifras describen ingresos, no costo de vida; por sí solas no permiten concluir dónde alcanza más el dinero porque los precios, el tamaño de los hogares y los gastos de vivienda también difieren.

Qué cambió frente a 2025

Frente al segundo trimestre de 2025, el ingreso medio de los hogares aumentó $7.181 en términos nominales, desde $89.716: una variación cercana a 8%. El ingreso per cápita subió $2.519, desde $31.812, y la mediana avanzó $4.500, desde $70.000. El informe también ofrece valores constantes para descontar el efecto de los precios: el ingreso medio del hogar pasó de $20.353 a $21.501 a precios de enero de 2005, una mejora real aproximada de 5,6% interanual.

La comparación con el primer trimestre necesita cautela

Respecto de enero-marzo de 2026, el promedio por hogar bajó $644, de $97.541 a $96.897, y el ingreso per cápita descendió $275, de $34.606 a $34.331. En valores constantes, la disminución del promedio fue cercana a 1,9%. La mediana nominal, en cambio, subió de $73.000 a $74.500. Un único movimiento trimestral no demuestra por sí solo una tendencia: puede combinar inflación, estacionalidad, cambios en la composición de los hogares y variación muestral.

Qué incluye la medición y qué no conviene inferir

La medición considera ingresos corrientes declarados por los hogares dentro de la metodología de la Encuesta Continua de Hogares. El boletín trabaja sin aguinaldo y sin valor locativo, es decir, sin asignar como ingreso el alquiler hipotético de una vivienda ocupada por su propietario. Comparar el resultado con un sueldo líquido, una jubilación concreta o la canasta de un hogar específico exige ajustar integrantes, fuentes de ingreso y período de referencia.

Tampoco debe titularse que un hogar necesita $96.897 para vivir. El INE informó lo que los hogares percibieron en promedio, no elaboró en este documento un presupuesto de gastos ni una línea de suficiencia. Para evaluar poder de compra corresponde cruzar la evolución real de los ingresos con inflación, vivienda, composición familiar y distribución; para medir pobreza se utiliza otra metodología.

Las cuatro cifras para guardar

En síntesis: $96.897 fue el ingreso promedio mensual por hogar; $74.500, la mediana que divide a los hogares en dos mitades; $34.331, el promedio per cápita; y $34.324, la diferencia entre el ingreso medio de un hogar de Montevideo y uno del interior. Las próximas publicaciones permitirán saber si la mejora interanual real continúa o si la baja frente al primer trimestre fue el inicio de un cambio más persistente.