La Intendencia de Montevideo presentará este lunes 24 de agosto 22 motocarros destinados a reforzar la limpieza urbana y ampliar una política de inclusión sociolaboral. La incorporación surge de un acuerdo con la Dirección Nacional de Apoyo al Liberado (Dinali) y apunta a mejorar la capacidad de respuesta en distintos puntos de la ciudad.

La actividad fue convocada para las 10:00 en la explanada de la Intendencia. Está prevista la participación del intendente Mario Bergara, el director de Desarrollo Ambiental, Leonardo Herou, y el director de la Dinali, Luis Parodi. La información previa confirma la cantidad de vehículos y el acuerdo institucional, pero no detalla todavía cómo se distribuirán territorialmente las 22 unidades.

Qué tareas realizan los motocarros

El Programa Motocarros integra dos objetivos que suelen tratarse por separado: la gestión de residuos y la formalización laboral de personas clasificadoras. Las unidades se utilizan para recoger residuos sólidos urbanos en lugares donde vehículos mayores tienen dificultades de acceso, limpiar entornos de contenedores desbordados, retirar objetos voluminosos de los hogares y trasladar bolsones con material reciclable.

El tamaño de los vehículos permite intervenciones de escala barrial y recorridos más flexibles que los de un camión recolector. Eso no significa que sustituyan el sistema general de recolección. Su función es complementaria: atender puntos concretos, retirar materiales específicos y responder a tareas que requieren una unidad pequeña con caja de carga.

Cómo funciona la inclusión sociolaboral

El programa está dirigido especialmente a personas que trabajan en la clasificación de residuos sólidos urbanos y, dentro de ese universo, a quienes todavía utilizan carros tirados por caballos. La Intendencia lo presenta como una vía de reconversión que combina acceso al vehículo, capacitación laboral y acompañamiento de un equipo multidisciplinario.

La política contempla el financiamiento total del motocarro o del 50%, según la modalidad y la entrega del carro con caballo. También incorpora formación en habilidades laborales, lectoescritura y manejo empresarial, junto con un contrato tercerizado para tareas de limpieza. Por lo tanto, la herramienta central no es solamente el vehículo: el diseño procura que la persona pueda prestar servicios dentro de un marco formal.

Una resolución municipal de enero de 2026 aporta un detalle operativo: quienes ingresan al proyecto Agentes Ambientales deben poder tramitar la libreta de conducir categoría G2 para utilizar el motocarro y se desempeñan como proveedores de la Intendencia en servicios de limpieza. El documento muestra que la regularización administrativa y de tránsito también forma parte del proceso de ingreso.

El antecedente y la sustitución de la tracción a sangre

El esquema no comienza con esta entrega. En enero de 2020 la Intendencia informó que una edición del programa había completado 23 unidades en circulación. En aquella instancia participaron diez personas —siete mujeres jefas de hogar y tres hombres— que pasaron a trabajar como monotributistas; los equinos entregados fueron destinados a adopción con el compromiso de no volver a utilizarlos para tareas de carga.

Ese antecedente permite ubicar los 22 vehículos anunciados ahora como una ampliación de una política existente, no como un dispositivo creado desde cero. La sustitución de carros con caballos tiene una dimensión de bienestar animal, pero también exige que la alternativa motorizada venga acompañada de ingresos, capacitación, mantenimiento y acceso regular a trabajos. Sin esos componentes, el cambio tecnológico por sí solo no asegura una reconversión sostenible.

Qué se sabe y qué falta conocer

Antes de la presentación están confirmados el número de motocarros, los organismos participantes y los objetivos generales de limpieza e inclusión. No se publicaron en la convocatoria el costo total de la incorporación, la nómina o cantidad exacta de personas beneficiarias, el calendario de entrada en servicio ni los barrios asignados a cada unidad. Esos datos serán necesarios para evaluar el alcance concreto del anuncio.

También será relevante conocer cómo se organizarán el mantenimiento, el combustible, la cobertura ante roturas y el seguimiento de los contratos. La experiencia previa muestra que el programa puede abrir una puerta a la formalización y reducir la tracción a sangre, pero su desempeño se mide en la continuidad de los ingresos y en la capacidad real para mejorar la limpieza de los territorios atendidos.

La presentación de este lunes funciona, entonces, como punto de partida para las nuevas unidades. El resultado deberá observarse después en indicadores operativos: zonas cubiertas, volumen de tareas, tiempos de respuesta y permanencia de las personas dentro del esquema laboral. La Intendencia aún no difundió esas metas para esta incorporación específica.