El Colegio Médico propuso a la Facultad de Medicina de la Universidad de la República sumar detectores de metales, control de radiofrecuencia y un análisis estadístico de las notas a la Prueba Única de ingreso a residencias médicas, para evitar que los postulantes hagan trampa con lentes con cámara, microauriculares o herramientas de inteligencia artificial.
El examen se tomará en noviembre en el Local Alpargatas y reunirá a unos 1.700 aspirantes. La propuesta fue elevada a la Comisión de Residentes y a la facultad.
«Queremos darle seguridad a los que hacen una prueba y seguridad a la población de que quienes accedan a los cargos sean los mejores», dijo el presidente del Colegio Médico, Álvaro Niggemeyer. Aclaró que hasta ahora no se constataron irregularidades y que el objetivo es «anticiparse»: «Ya hay empresas que venden dispositivos para la copia electrónica. No cuestionamos pruebas realizadas en el pasado».
Siete controles superpuestos
La idea de partida es que ningún control es infalible, pero varios juntos son difíciles de esquivar. El plan propone:
- Informar antes qué se puede llevar, prohibir mochilas y bolsos, y habilitar una guardarropía.
- Verificar la identidad de cada postulante y asignarle un lugar fijo.
- Instalar entre 10 y 20 puestos de control con detectores de metales manuales en la entrada, además de revisar pelo y orejas «respetando la privacidad y dignidad» de los aspirantes.
- Separar a los postulantes y repartir versiones distintas pero equivalentes del examen, intercaladas.
- Supervisión permanente del salón y estudiar el uso de equipos que detecten señales de radio.
- Registrar las salidas al baño, con nuevo paso por el detector al volver.
- Revisar después los incidentes y analizar estadísticamente las notas, para detectar puntajes muy por encima del rendimiento previo de cada persona.
Según Niggemeyer, algunos de esos controles la facultad ya los aplica; lo nuevo sería adaptarlos al fraude tecnológico, con el celular afuera del salón y el control de radiofrecuencia.
El examen
La prueba es escrita, de opción múltiple y dura cuatro horas, sin prórroga. Tiene 100 preguntas de puntaje único, que ordenan a los aspirantes, y 30 de puntaje variable que se usan para desempatar. Quienes acrediten dificultades de aprendizaje, neurosensoriales o motrices pueden pedir una hora adicional hasta el 25 de octubre.
Los casos de la región
La propuesta toma como antecedentes episodios recientes en Argentina y Colombia. En la Universidad de Antioquia, 42 médicos fueron sorprendidos con lentes con cámara, relojes inteligentes y micrófonos inalámbricos en el examen de ingreso a especialidades; la universidad les anuló la prueba y les prohibió presentarse por diez semestres. En Argentina, el Ministerio de Salud denunció penalmente a un médico que filmó el examen único de residencias con un dispositivo oculto; la primera alerta fue estadística, por una cantidad inusual de notas altas.
Qué sigue
- El cronograma propuesto prevé capacitación y un simulacro en octubre, la aplicación en la prueba de noviembre y un informe final en diciembre.
- El Colegio Médico pondría operadores de control, capacitación y un asesor en seguridad electrónica, con un costo estimado de $ 40.800 más impuestos para diez puestos; la facultad aportaría docentes, supervisores y la logística.
- Resta que la Facultad de Medicina y la Comisión de Residentes resuelvan si adoptan el plan, que incluye además la creación de un Observatorio de Integridad.

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