La Gremial Única del Taxi (Cpatu) exhibió en Montevideo unidades sin mampara y pidió que ese elemento deje de ser obligatorio. El planteo, difundido el 21 de agosto y reiterado el 28, no equivale a un cambio de reglas. Quien toma un taxi hoy sigue viajando, por norma, con la separación entre el asiento delantero y el trasero.
El presidente de la gremial, Óscar Dourado, y el secretario Enrique Mera argumentan que el efectivo casi desapareció, que la mampara anula airbags laterales y que el pasajero pierde confort. El Sindicato Único del Taxi (Suatt) responde que el efectivo no se fue de la calle y que sacar la barrera expone a quien maneja. Entre ambos relatos está el digesto departamental: la Intendencia de Montevideo (IMM) no publicó, al cierre de estas fuentes, una resolución que autorice circular sin mampara.
Qué mostró la gremial
El 21 de agosto Cpatu presentó un modelo sin separación y una versión nueva de la aplicación Voy en Taxi. El País y Telenoche coinciden en que el objetivo declarado es cobrar el viaje desde el celular —Mercado Pago y tarjetas, según Dourado— antes de que el pasajero se baje, para no manejar billetes.
El 28 de agosto Subrayado cubrió otra exhibición: “los primeros taxis” sin mampara. Dourado dijo que el trabajador que acepte circular así debería dejarlo por escrito y que el usuario también podría elegir. Esa es la propuesta de la patronal, no un régimen ya vigente.
Mera, a El País, describió el acto del 21 como una muestra comparativa: un auto de alta gama y el mismo vehículo después de instalar la mampara. La gremial envió una nota al director de Movilidad Urbana, Germán Benítez, según ese medio, para pedir que la exigencia sea optativa.
Qué dice hoy la norma
La IMM es quien obliga a la mampara, recordó Mera. El texto departamental exige una separación física homologada entre asientos delanteros y traseros, un cofre de seguridad y un dispositivo para pago electrónico en la propia mampara. Esa obligación no aparece derogada en las fuentes de esta nota.
Dourado afirmó a Subrayado que en la Intendencia “no hay nadie que esté en contra” y que espera el compromiso de “liberar” el elemento. Es su lectura de las gestiones. No hay, en esos textos, un decreto, una resolución de Junta ni un comunicado de Movilidad que habilite la flota sin mampara.
Por eso un taxi sin separación, hoy, es una muestra o un pedido. No es la regla con la que se fiscaliza el servicio.
Los argumentos de Cpatu
La gremial concentra tres razones.
Primero, el efectivo. Dourado dijo a Subrayado que una medida de hace 35 años “hoy no tiene objeto porque el taxi no tiene efectivo”. El País recoge otra cifra de la misma parte: más del 90% de lo recaudado en una jornada sería sin efectivo desde el POS. Telenoche cita a Dourado sobre 23 formas de cobro electrónico. Son números de la patronal; esta nota no los confirma con un informe oficial de la IMM.
Segundo, la seguridad pasiva. Dourado planteó que un auto con seis airbags deja de usar los laterales cuando se instala la mampara. La gremial sostiene que eso reduce “de forma innecesaria” la protección del pasajero. No hay, en las fuentes, un peritaje público de la IMM que avale o desmienta ese punto.
Tercero, el confort: aire acondicionado y calefacción llegan peor a la parte de atrás, según Cpatu. La app, dice Dourado, sería el paso previo a cámaras, que la gremial ubica “en el futuro” y no como un sistema ya instalado en toda la flota.
Qué responde el sindicato
El Suatt rechazó el planteo el mismo 21 de agosto. Roberto Coeta, secretario general, dijo a Telenoche que no les parece bien que un compañero salga “exponiéndose a que lo lastimen” y que “sigue habiendo efectivo en la calle”.
Coeta describió la iniciativa como un “atropello contra un digesto” que mantiene la mampara para todos los taxis. Añadió que tablet y teléfono también son botín en un contexto de violencia. El País recuerda que el sindicato ya había defendido la barrera como “cuestión de vida o de muerte” cuando, el año pasado, se discutió revisarla.
Hay, entonces, dos lecturas del riesgo. La patronal dice que el motivo original —el efectivo— se diluyó. El sindicato dice que el efectivo y la violencia siguen. Esta nota no zanja cuál pesa más: registra el desacuerdo.
Qué cambia para quien toma un taxi
En la práctica, casi nada todavía.
- La mampara sigue siendo obligatoria para circular como taxi en Montevideo.
- Un modelo exhibido sin separación no autoriza al resto de la flota.
- Voy en Taxi es una herramienta de la gremial para pedir y pagar el viaje; no sustituye la norma.
- Quien quiera un coche sin mampara no tiene, hoy, un trámite municipal publicado para pedirlo.
Si la IMM llegara a habilitar la optatividad, habría que ver cómo se informa al pasajero, quién asume el riesgo laboral y qué pasa con los convenios. Nada de eso está resuelto en los comunicados.
Para el usuario, el dato útil es este: puede coincidir con la gremial o con el sindicato, pero el servicio regulado no cambió. Hasta que Movilidad publique otra cosa, la separación sigue en el auto.
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