Valentina Zurita, de 18 años, murió el 15 de octubre en el Hospital Rivadavia, en Buenos Aires. Había consultado durante varios días por un dolor en el pecho. Su padre, José Luis Zurita, dijo que el malestar empezó el 12 de octubre y que en la guardia del Hospital Fernández le indicaron que se trataba de ansiedad.

Al día siguiente la familia fue al Rivadavia, encontró la guardia colapsada y terminó en el Sanatorio Güemes, donde pagó la consulta. Según el relato del padre, ahí también le dijeron que la hija no tenía una enfermedad y que el cuadro era de ansiedad. La madrugada siguiente la joven volvió a sentirse mal. “Me quieren hacer pasar por loca y a mí me duele”, contó el padre que ella dijo en la casa.

Murió en el Rivadavia. A los padres les informaron una complicación grave de diabetes, una enfermedad que dicen no saber que tenía. La familia denuncia negligencia y apunta al Fernández y al Güemes. La causa quedó caratulada como averiguación causal de muerte. El abogado Roberto Herrera dijo que pedirán exhumar el cuerpo para una nueva autopsia.

La familia convoca una marcha este jueves. Sale del Barrio 31, donde vivía Valentina, y va hasta la puerta del Fernández. Quieren llegar a las 10.

Qué sigue

La marcha es este jueves. La familia pide otra autopsia y que la causa avance.