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El gobierno de Trump defendió el derecho de los jugadores argentinos a exhibir la bandera de Malvinas en EEUU

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La organización por parte de Estados Unidos del Mundial 2026 minimizó el episodio ocurrido al final del partido que ubicó a Argentina en la final, en el que los jugadores de la albiceleste desplegaron una bandera de Malvinas. Y no lo hizo un burócrata o funcionario de bajo rango. Lo afirmó la persona designada directamente por Donald Trump para organizar el torneo.
"Creemos en los derechos de la Primera Enmienda de la Constitución aquí en los Estados Unidos", aseguró Andrew Giuliani en ronda de prensa. Esa enmienda constitucional protege cinco libertades fundamentales: libertad de religión, de expresión, de prensa, de reunión pacífica y de petición al gobierno.
Lo dijo ante El Observador USA y otros medios en Nueva York. Giuliani es una figura familiar para Trump. Conoce al presidente de EEUU desde hace tres décadas a raíz de su padre Rudy, exalcalde de Nueva York en la década de 1990. "Es un mentor para mí", confesó en la charla organizada por el Foreign Press Center del Departamento de Estado.
Giuliani fue asistente presidencial en el primer mandato del jefe MAGA y ahora está al frente del task force de la Casa Blanca para la organización del Mundial 2026. Comanda una coalición de secretarios de gabinete, fuerzas del orden federales y agencias de inteligencia como el FBI, la NSA y el Departamento de Seguridad Nacional.
Durante la conferencia, el organizador llenó de elogios a Gianni Infantino, el presidente de la FIFA. Y no descartó que Estados Unidos sea el anfitrión, ya no en sociedad con México y Canadá, del Mundial del 2038.
La bandera con la que festejaron los jugadores de Argentina
"Creo que será una final increíble. En la semifinal fue increíble regreso de la selección argentina, que pudo ganarle un equipo de Inglaterra muy bueno. Mucha gente pensaba que sería el año, después de 60 años, en el que Inglaterra ganaría la final. Pero deberán esperar hasta 2030 o más tarde", respondió Giuliani con una sonrisa. Lo dijo ante la pregunta de un periodista inglés sobre una posible sanción o incluso prohibición de la selección conducida por Leandro Scaloni para jugar la final del Mundial con España el próximo domingo.
Giuliani agregó que, si bien parecía que Inglaterra iba a ganarle a Argentina, apareció "Messi, uno de los mejores de todo el tiempo". El funcionario describió al detalle la performance del argentino en las dos habilitaciones que concretó para que el equipo diera vuelta el partido contra los ingleses. Incluso lo comparó con Michael Jordan. "Y en términos de la capacidad y la oportunidad de poder hacer esas declaraciones, los argentinos tienen la capacidad de hacerlo en los Estados Unidos", concluyó Giuliani.
El delegado de Trump se refería a lo que hicieron Giovani Lo Celso y Lisandro Martínez. Mientras celebraban junto a los hinchas, ambos jugadores desplegaron sobre el campo una bandera con la leyenda "Las Malvinas son argentinas", un mensaje que la FIFA podría considerar de carácter político.
Andrew Giuliani, designado por Trump para organizar el Mundial 2026.
Previamente, las autoridades del operativo de seguridad del partido informaron que no se permitiría el ingreso al estadio de banderas, camisetas o carteles con referencias a las Islas Malvinas ni a la guerra de 1982.
El Observador le consultó a Giuliani sobre su preferencia para la final entre Argentina y España. "Me vas a poner en problemas. Quiero que sea un partido increíble. Es gracioso, sé que probablemente a los puristas del fútbol no les guste esto, pero nunca he estado en un partido en el que tengan que ir a penales. Y al menos me gustaría verlo ir a extra tiempo. Será una final a la altura de para la mejor Copa del Mundo de la historia", respondió.
Giuliani a su vez sugirió que Trump, quien estará presente en la final a jugarse en New Jersey, podría invitar al equipo ganar a visitar la Casa Blanca. ¿Aceptaría la "scaloneta", en caso de consagrarse el domingo, reunirse con el presidente de EEUU? Parece difícil, pero a la vez existe el antecdente del encuentro del Inter de Miami, con Messi incluido, con Trump en Washington.
Poco después de la conferencia de Giuliani, el presidente de la AFA Claudio "Chiqui" Tapia saludó a Trump. Lo hizo con una sonrisa XL, ante la atenta mirada de Infantino.
EL SALUDO ENTRE CHIQUI TAPIA Y DONALD TRUMP En el marco de la foto oficial de FIFA previo a la final del #MundialEnDSPORTS, el titular de la AFA y el presidente de los Estados Unidos tuvieron un animado intercambio.#FIFAWorldCup pic.twitter.com/JwuAdJsjDC
Sobre la popularidad del fútbol en Estados Unidos, Giuliani se animó a un pronóstico. Le dijo a este medio que en unos años el "soccer" será el segundo deporte más popular en los Estados Unidos. Pocos días antes de que empezara el Mundial, había pronosticado ante este medio que Estados Unidos y Argentina jugarían la final de la Copa. Acertó en uno de los equipos.
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El jugador de Estados Unidos expulsado tras una revisión del VAR es Folarin Balogun. Fue castigado con tarjeta roja por un pisotón accidental sobre el jugador bosnio Tarik Muharemovic. Sin embargo, la FIFA tomó la decisión de levantarle la sanción tras una intervención directa de Donald Trump, permitiéndole jugar el siguiente partido.
Trump con Giuliani e Infantino en la Casa Blanca
El seleccionado estadounidense de todas formas quedó afuera en ese match contra Bélgica.
"Nos pareció sumamente sospechoso que hubiera un árbitro que ya había sido investigado anteriormente por amaño de partidos, y específicamente por mostrar tarjetas rojas de manera irregular", deslizó Giuliani ante una consulta por el caso.
"A esto hay que sumar el hecho de que se aplicó incorrectamente el procedimiento al activar el VAR en esa situación. En las faltas por contacto no se debe utilizar la cámara lenta del VAR, y sin embargo lo hicieron. Así que, al combinar ambos factores, nos pareció algo extremadamente sospechoso", concluyó el funcionario.
Este viernes, tras los dichos de Giuliani, Trump ensayó un balance sobre el Mundial y elogió a Messi en su discurso.
.@POTUS: "From the Scotland fans who took over the streets of Boston last month, to the Argentinian supporters who cheered on Messi...our first ally, France, winning in Philadelphia on July 4...it's been a true honor for Americans to share our magnificent country with the world." pic.twitter.com/ofO1NSto1K
Según detallaron desde el gobierno de EEUU, más de 6,5 millones de personas fueron a los partidos del Mundial. Esa cifra representa más que la suma de las dos Copas anteriores. "Estamos camino a duplicar el récord de asistencia del Mundial de 1994 que se jugó aquí mismo", se jactó Giuliani.
Tanto la sociedad como el panorama del fútbol en Estados Unidos cambiaron sensiblemente desde 1994. Cuando la FIFA confirmó que el Mundial del 94 se iba a realizar en EEUU, el país no contaba con una liga local de fútbol. En 1984 había dejado de existir la llamada North American Soccer League (NASL). Ese torneo contó con figuras como el brasileño Pelé.
La MLS recién empezaría en 1996. Desde ese momento a la fecha, la oleada de inmigrantes latinos funcionó como insumo humano de la pasión futbolera. La inmigración creciente impulsó al fútbol en el país. En 1996, la población hispana en el país era de 27 millones, contra los 65 millones de la actualidad.
Según los datos que detalló el funcionario de Trump, los estadios de este Mundial registraron una ocupación del 99,7 % de su capacidad.




