Terminó el Mundial, ¿y ahora qué hacemos con este vacío?

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La Selección argentina lo dejó todo y la hinchada también, con sus cábalas y pasiones. Un psicólogo deportivo analizó la pasión del argentino y cómo se puede volver a la rutina.
Argentina es subcampeona de un mundial en el que reinaron las cábalas y la euforia del hincha.
Argentina llegó a dos finales consecutivas y se vuelve al país subcampeona del Mundial 2026. Con un gusto amargo por la derrota final, el hincha argentino salió a las calles a celebrar a la Selección que tantas alegrías les dio. Otros, prefirieron hacer el duelo en la intimidad.
Pero como cada vez que se termina algo que disfrutó mucho o que lo ilusionó, como puede ser un libro, una serie o un evento deportivo como es el Mundial, aparece la clásica pregunta "¿Y ahora qué?". Llegar a una final del mundo es algo muy difícil, muy pocos lo logran. Es por eso que una vez que se termina, el hincha argentino siente un "vacío" emocional.
Lionel Messi tras la final del partido ante España en Nueva Jersey, emoción pura.
Los argentinos vivimos el fútbol como una manera de simbolizar cosas que nos pasaron a nivel país. Martín Finzi es psicólogo deportivo, docente universitario y miembro de AAPPG grupos. En diálogo con Ámbito analizó al hincha argentino de fútbol: "Tenemos una pasión muy grande y a través del fútbol se tramitan un montón de emociones y cada rivalidad tiene un condimento extra. El partido de Inglaterra para nosotros tuvo un trasfondo político y social".
Esa energía y entusiasmo genera un efecto contagio. Quienes van a la cancha lo viven con los cánticos. Quienes empezaron a salir a la calle a festejar las distintas instancias de Argentina, también lo vieron. En este sentido, Finzi explicó: "No es lo mismo un partido de fase que ir atravesando distintas instancias. La gente empieza a fanatizarse más, salir a la calle".
Pese al resultado, muchos argentinos salieron a saludar el camino de la Selección en el Mundial.
"Somos particularmente pasionales, particularmente sentimentales. Somos viscerales, el fútbol es una descarga social. En ese rato de partido hay una sensación de que todo queda postergado por esas dos horas de fútbol. Quedan atrás los problemas y toda la atención está puesta en esos jugadores que alentamos, no sólo con la Selección argentina", analizó Finzi.
También relacionó ese amor por el fútbol como un sentimiento que une generaciones: "El hincha argentino se conecta con el fútbol con otras generaciones, con lo que fue y con lo que es ahora. Es algo identitario. Esa cultura de los abuelos y padres que fueron a la cancha se le transmite a sus hijos, nietos". Y es que quienes van a la cancha cada fin de semana coinciden en algo: ese momento es un ritual.
Miles de argentinos viajaron a EEUU para seguir a la Selección.
El psicólogo explicó que ese "vacío" que se puede sentir posteriormente depende del resultado: "Cuando se gana se sigue adelante y con esa ilusión de haber logrado el objetivo final. Si no se logra ahí ese 'vacío' está ligado a tristeza". Y una vez más, el ADN argentino pone mucho en juego: "El argentino lo siente 'a todo o nada'. El deporte y la competencia en general se siente así. Cuando se compite se deja todo. Las victorias y las derrotas tienen vivencias opuestas. Cuando ganás te sentís completo, cuando perdés aparece la sensación de vacío".
Esto se traslada también a los propios jugadores. "En la psicología deportiva relativizamos estos conceptos y acompañamos a los deportistas en las victorias y derrotas. Y nos aseguramos que las derrotas no sean un vacío, sino una herramienta de aprendizaje y entender que esto no se trata de vida o muerte, sino que se trata de un juego y disfrutarlo. De poder compartir y estar con otros".
"Para volver a esa rutina hay que retomar lo propio. A través del fútbol nos contagiamos de la pasión del que está ahí jugando. Pero cada uno también tiene le desafío de encontrar su propia pasión en lo que hace en su trabajo o en sus estudios".
El Dibu Martínez sin dudas fue una de las figuras de la final del Mundial
Finzi remató: "Y eso es lo que nos pueden dejar también estos jugadores, no bajar los brazos. Seguir intentando, luchando, en ir adelante a pesar de la adversidad. Estos futbolistas nos dejan ese aprendizaje. Ante la adversidad se sigue, hay que seguir luchando y esa es una manera de entender lo propio".




