Agentes federales allanaron el lunes la vivienda de la congresista demócrata Ilhan Omar, en la zona de Washington, a tres semanas de las elecciones legislativas de mitad de mandato en las que busca la reelección. La legisladora sostuvo que el operativo forma parte de una "campaña de intimidación política" del presidente Donald Trump.

El Departamento de Justicia informó en un comunicado que agentes de Homeland Security Investigations, el brazo investigador de la agencia de inmigración, "ejecutaron una orden de registro autorizada judicialmente". Según medios estadounidenses, la operación está vinculada a una investigación penal por fraude relacionada con documentación migratoria que presentó en nombre de Omar, nacida en Somalia, su difunto padre cuando ella era niña.

Lo que dijo Trump

Trump y algunos de sus aliados acusan desde hace tiempo a Omar de fraude por el historial migratorio de su familia y llegaron a amenazar con quitarle la ciudadanía y expulsarla del país.

"Tengo entendido que la están investigando muy de cerca. Personalmente, siempre me ha parecido una persona totalmente deshonesta", dijo el presidente el lunes. "Creo que es una persona horrible, que viene de un país que no existe, a quejarse de nuestro país. Pero eso depende realmente del Departamento de Justicia; yo no tengo nada que ver", agregó.

Horas después, en un acto en Ohio, Trump volvió a atacar sus orígenes: "Nos habla de la Constitución, y viene de uno de los peores países del planeta". El público respondió al grito de "¡Depórtenla!".

La reacción de Omar

La congresista por Minnesota dijo que estaba "bien" tras el operativo y acusó al gobierno de perseguir a sus "enemigos políticos". "Que no quepa duda: se trata de un intento de atacar a los enemigos políticos y de utilizar a las fuerzas del orden federales como arma", escribió en X. "Durante diez años, Trump me ha atacado con mentiras infundadas y campañas de desprestigio. Esto no es más que la última escalada en su campaña de intimidación política. No me van a silenciar", añadió.

Críticas por el momento del operativo

Históricamente, el Departamento de Justicia procuró evitar acciones de investigación públicas que involucren a un candidato en los 60 días previos a una elección. El líder demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, y otros dirigentes del partido calificaron el allanamiento de "profundamente inquietante" y denunciaron "el uso corrupto y continuado del gobierno federal en contra de los adversarios de Donald Trump".

"Ahora, a menos de 30 días de las elecciones de mitad de mandato, su violenta maquinaria de deportaciones masivas se ha abalanzado sobre el hogar de una congresista debidamente elegida y su familia", señalaron en una declaración conjunta.

Qué sigue

Resta saber si la investigación deriva en cargos contra la congresista y qué efecto tiene el caso en la campaña de cara a las elecciones de mitad de mandato, en las que los republicanos se juegan la mayoría en ambas cámaras.