Álvaro Danza preside desde el inicio del gobierno el mayor prestador de salud del país, con casi 1,5 millones de usuarios. En ese tiempo acumuló una lista de cuestionamientos que no deja de crecer: un sueldo público que era apenas la quinta parte de sus ingresos, un informe jurídico de la Junta de Transparencia y Ética Pública (Jutep) que lo encontró incompatible, marcas de asistencia docente en horarios en que encabezaba actos de ASSE y, esta semana, la firma de un contrato de más de 116 millones de pesos con la mutualista en la que había trabajado hasta hace once meses.

La respuesta oficial fue, en cada caso, alguna variante de la misma idea: no hubo ilegalidad, fue un error o ya se corrigió. Y en cada caso, la corrección llegó después de que el episodio se hizo público.

Un sueldo público que era la quinta parte de sus ingresos

Según su declaración jurada ante la Jutep, Danza percibía un total líquido de 639.700 pesos mensuales. Solo 130.000 correspondían a la presidencia de ASSE. El ingreso mayor venía de la Asociación Española: 266.000 pesos por unas 12 horas mensuales de policlínica. A eso se sumaban 50.000 pesos de la Médica Uruguaya, otros 50.000 de la cooperativa médica CAMS, 78.000 como profesor grado 5 de la Facultad de Medicina y rentas por alquileres.

Las tres mutualistas integran el Sistema Nacional Integrado de Salud y mantienen vínculos contractuales con ASSE. Es decir: el presidente del prestador público cobraba de instituciones con las que el organismo que dirige hace negocios. Para justificarlo, Danza llegó a decir que su recibo de ASSE reflejaba 30 horas semanales, aunque al mismo tiempo afirmaba dedicarse al cargo "full life".

Recién dejó la actividad privada en noviembre del año pasado, y no por iniciativa propia: lo hizo a pedido de la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, cuando la polémica ya llevaba semanas.

La Jutep: el informe jurídico dijo que era incompatible

La Asesoría Letrada de la Jutep concluyó en un informe interno que el cargo de presidente de ASSE era incompatible con su actividad en mutualistas privadas. "La actividad del Dr. Danza en dichas instituciones no es docente; esto violenta el inciso final del artículo 200 de la Constitución de la República y el artículo 9 de la Ley de ASSE", sostuvo el documento. Encontró también incompatibilidades con su cargo de director del Consejo Editorial de la Revista Médica del Uruguay y con el de profesor grado 5.

El directorio de la Jutep, sin embargo, resolvió por mayoría lo contrario: que "no existe incompatibilidad". Esa misma resolución exhortó a las autoridades de ASSE a abstenerse, "en caso de duda acerca de la existencia de un conflicto de intereses", de participar en decisiones "que puedan afectar su objetividad e imparcialidad". Es exactamente la advertencia que Danza no siguió siete meses después.

Marcaba como docente mientras recorría el interior

Además de presidir ASSE, Danza dirige la Unidad Académica Clínica Médica 2 del Hospital Pasteur, con 24 horas semanales de horario "global y flexible". Un relevamiento periodístico comparó sus marcas remotas de asistencia con la agenda pública de ASSE y encontró coincidencias difíciles de explicar.

El lunes 4 de agosto del año pasado, su marca virtual lo ubicaba trabajando para la Facultad de 8.10 a 13.50; a las 14.10, las redes de ASSE lo mostraban recorriendo el hospital de Paso de los Toros. Al día siguiente marcó de 10.16 a 14.20 mientras recorría Rivera. El 10 de octubre marcó de 8.02 a 11.18, pero a las 11 estaba sentado en primera fila en un acto del Ministerio de Salud Pública. Lo mismo se repitió, según ese relevamiento, el 6, el 22 y el 28 de agosto y el 5 de setiembre.

La propia Asesoría Letrada de la Jutep constató "superposición horaria" en tres fechas y recordó que la ley prohíbe "realizar en los lugares y horas de trabajo toda actividad ajena a la función". La Facultad de Medicina informó además déficits de horas en julio, agosto y setiembre. El directorio de la Jutep optó por otra lectura: que Danza "realiza funciones docentes a distancia, utilizando las horas libres en sus recorridos".

La partida de "dedicación permanente"

Los integrantes del directorio de ASSE cobran una partida por "dedicación permanente". La oposición sostiene que Danza la percibió mientras mantenía sus trabajos en mutualistas, lo que contradice de plano su argumento de las 30 horas semanales. El diputado nacionalista Federico Casaretto cuantificó ese cobro en unos mil dólares mensuales durante ocho meses y lo calificó de "estafa al Estado". ASSE responde que la partida está incluida en el salario nominal y no es un pago extra.

El contrato con la Española

El 4 de junio, Danza firmó la resolución del directorio que adjudicó a la Asociación Española, entre otras mutualistas, la venta de camas de CTI y cuidados intermedios a ASSE: hasta 720 camas anuales por 116.115.120 pesos con IVA, en un contrato de 12 meses prorrogable que podría extenderse hasta tres años.

El artículo 72 del Texto Ordenado de Contabilidad y Administración Financiera (Tocaf) obliga a los funcionarios a excusarse de intervenir en contrataciones con empresas con las que hayan tenido vínculo laboral en los 12 meses anteriores. Danza había dejado la Española siete meses antes.

Su explicación fue que nadie lo advirtió a tiempo: "No se observó ese detalle. Se lo comió el Tribunal de Cuentas, el auditor delegado, en fin... Todo el mundo se lo comió". Anunció que la resolución quedará en suspenso para que el directorio vote otra sin su firma. Casaretto replicó que eso no subsana nada: "Lo que le prohíbe la ley es que él participe y él ya participó. Esto ya se adjudicó".

Listas de espera: mejores números, pocas explicaciones

En marzo, médicos y usuarios de ASSE denunciaron que el prestador había dado de baja cientos de solicitudes de consulta con especialistas, algunas con años de espera, sin avisar a los pacientes, que se enteraban al llegar al centro de salud. ASSE negó que se tratara de cancelaciones y habló de "revalorar" los casos.

Meses después, Danza presentó en el Senado una reducción de 24,8% en los tiempos de espera y de 14,4% en la demanda pendiente. Consultado sobre cuántas solicitudes habían sido efectivamente atendidas y cuántas simplemente depuradas, respondió que "no tenía el dato". "¿Fulano de tal fue borrado de un plumazo? No, eso no se hizo", aseguró.

El frente político

El Partido Nacional anunció en junio una denuncia penal por la gestión de ASSE, con foco en Danza, después de que no prosperara ninguna comisión investigadora en Diputados por falta de votos del Frente Amplio. Esta semana, los diputados Amin Niffouri, José Luis Satdjian, Federico Casaretto y Andrés Grezzi pidieron por nota al presidente Yamandú Orsi que lo remueva, y solicitaron que el caso de las camas pase a la Jutep. "Es una perla más para un collar de irregularidades", dijo Casaretto.

El oficialismo lo respalda. El diputado frenteamplista Federico Preve calificó lo de la Española como un "error administrativo" que "se subsana internamente" y defendió que fue la primera licitación pública de ASSE para contratar CTI a privados, sin observaciones del Tribunal de Cuentas.

Qué sigue

El directorio de ASSE debe votar una nueva resolución sobre las camas de CTI sin la participación de Danza. La Comisión de Salud Pública de Diputados decidirá si deriva el caso a la Jutep, y Orsi todavía no respondió al pedido de remoción. Resta confirmar en qué estado está la denuncia penal anunciada por los blancos y si la Jutep, que ya le advirtió una vez que debía abstenerse ante cualquier duda de conflicto de intereses, vuelve a pronunciarse.