Ambev comunicó su intención de retomar el 1.º de enero de 2027 la producción en la maltería Cympay de Paysandú, después de diez meses de paralización y de incertidumbre sobre la continuidad de una de las plantas industriales más importantes del departamento.

La reapertura no implicará volver al funcionamiento anterior. La compañía adelantó que producirá un volumen menor y aplicará una reestructura organizacional que afectará aproximadamente a 30 personas.

El Sindicato de Obreros y Empleados de Norteña (SOEN) informó que comenzó un período de negociación para intentar reducir la cantidad de desvinculaciones y encontrar alternativas como retiros incentivados, jubilaciones y prejubilaciones.

Una planta detenida desde marzo

Cympay suspendió su producción el 1.º de marzo de 2026. Cerca del 90% de sus trabajadores pasó entonces al seguro de desempleo.

La detención había sido anunciada inicialmente por dos meses, pero luego fue prorrogada. En julio, la empresa extendió los seguros de paro hasta el 31 de diciembre, mientras analizaba diferentes opciones para mantener la operación.

Según información difundida durante ese proceso, 65 funcionarios estaban en seguro de desempleo y otros 15 permanecían vinculados a tareas de mantenimiento.

El anuncio de reapertura elimina la posibilidad inmediata de un cierre definitivo, pero no resuelve todavía todas las condiciones laborales y productivas.

Cuánto producirá la maltería

Ambev confirmó que Cympay operará con volúmenes inferiores a los de años anteriores, aunque no difundió públicamente una cifra exacta.

Eduardo Alza, dirigente del SOEN, declaró a Radio Carve que la propuesta empresarial consiste en reducir aproximadamente a la mitad la producción, hasta unas 70.000 toneladas anuales, y concentrar la actividad en el sector más nuevo de la planta.

Esa cifra corresponde a la versión sindical y todavía no fue detallada en un documento público de la empresa.

Qué pasará con los trabajadores

Ambev señaló que la reestructura impactará aproximadamente en 30 personas.

El sindicato realizó un cálculo más específico sobre una parte de la plantilla: sostiene que los puestos comprendidos desde supervisión hacia abajo pasarían de 70 a 39, lo que supondría al menos 31 desvinculaciones. El gremio advierte que podrían sumarse cargos de confianza cuyo número no ha sido comunicado.

Los datos no describen exactamente el mismo universo de empleados, por lo que no deben sumarse ni compararse de manera automática.

Empresa y sindicato iniciaron una cláusula de paz por 45 días para negociar las condiciones. El SOEN pretende disminuir los despidos y reclama conocer los números utilizados para justificar la reducción.

Por qué Ambev reduce su operación

La empresa atribuye la decisión a una combinación de factores:

  • Costos elevados de producción y logística en Uruguay.
  • Menor demanda regional de malta.
  • Exceso de oferta en los países vecinos.
  • Dificultades para competir en mercados de exportación.
  • Distancia de la planta respecto de los puertos utilizados para exportar.

El sindicato sostiene que la ubicación de Paysandú genera una desventaja logística frente a otras plantas y reclama inversiones tecnológicas que aseguren la continuidad a largo plazo.

Para los trabajadores, reabrir sin una modernización importante podría solucionar el problema inmediato, pero no necesariamente garantizar el futuro industrial de Cympay.

Qué significa para Paysandú

El anuncio preserva actividad industrial en una planta históricamente vinculada a Norteña y reduce el riesgo de un cierre definitivo en el corto plazo.

Sin embargo, la reapertura será parcial. Habrá menor producción y una plantilla más pequeña, por lo que el impacto positivo convivirá con pérdida de puestos de trabajo.

Todavía deben definirse:

  • La cantidad final de trabajadores que continuará.
  • Las condiciones de las desvinculaciones.
  • El volumen definitivo de producción.
  • Las inversiones que recibirá la planta.
  • El calendario técnico previo al reinicio.
  • Los acuerdos que puedan surgir de la negociación sindical.

Por eso, el 1.º de enero debe entenderse como la fecha objetivo anunciada por la compañía y no como un proceso completamente cerrado.