La reciente controversia entre Estados Unidos y China ha cobrado protagonismo en Argentina, donde la embajada china ha respondido enérgicamente a las acusaciones del embajador estadounidense, Peter Lamelas. En un comunicado, la representación diplomática china calificó las afirmaciones de Lamelas como "calumnias sin ningún fundamento" y acusó a EE.UU. de actuar con una "mentalidad de Guerra Fría". Esta situación se origina en declaraciones realizadas por Lamelas durante el AmCham Energy Forum, donde cuestionó la presencia de tecnología china, especialmente de Huawei, en proyectos estratégicos como Vaca Muerta.
Lamelas había expresado su preocupación sobre la seguridad de los datos en relación con la tecnología china, afirmando que "China exige a las empresas que le den al Estado chino acceso a cualquier dato que pasa por su tecnología". En este contexto, el embajador estadounidense argumentó que la participación de empresas chinas podría afectar la llegada de inversiones extranjeras a Argentina, un país que busca atraer capital para desarrollar su industria energética.
La embajada china, en respuesta, defendió a Huawei, señalando que es una empresa "100% privada" que opera en Argentina desde 2001 y que cumple con las leyes locales. Afirmaron que Huawei tiene un historial destacado en ciberseguridad y que es la primera empresa de telecomunicaciones en comprometerse a no tener "puertas traseras" en sus sistemas, además de aceptar auditorías de terceros. "El gobierno chino nunca pide ni pedirá a las empresas proveer, recolectar o archivar datos para el gobierno chino", afirmaron desde la embajada.
Esta disputa no solo pone de relieve las tensiones entre EE.UU. y China, sino que también refleja las complejidades de la política económica argentina. La embajada china criticó las políticas proteccionistas de EE.UU., argumentando que "no está en sintonía con la política argentina de apertura económica". En este sentido, el comunicado enfatizó que Argentina no necesita que nadie le enseñe cómo atraer inversiones extranjeras.
Huawei, por su parte, también emitió un comunicado en el que rechazó las acusaciones de espionaje y defendió su reputación en el ámbito de la ciberseguridad. La empresa destacó su compromiso con el desarrollo tecnológico de Argentina y su contribución a la conectividad del país. "Nuestra respuesta es nuestra historia: una compañía propiedad de sus propios empleados, con 25 años en Argentina", afirmaron.
El conflicto se intensificó cuando se conocieron mensajes de WhatsApp entre funcionarios de la embajada estadounidense y la cooperativa eléctrica CALF, que estaba en negociaciones para instalar un centro de datos con Huawei en Vaca Muerta. En estos mensajes, se sugirió la posibilidad de cancelar la iniciativa, lo que fue interpretado como una presión por parte de EE.UU. para limitar la participación de empresas chinas en Argentina.
La embajada de EE.UU. confirmó que su correspondencia refleja la política estadounidense y reiteró su preocupación sobre la seguridad de los datos en relación con las empresas chinas. Este intercambio pone de manifiesto la creciente tensión entre las políticas de inversión de EE.UU. y la apertura económica que busca Argentina, un país que intenta equilibrar sus relaciones con ambas potencias.
En conclusión, la disputa entre EE.UU. y China en el contexto argentino no solo afecta las relaciones diplomáticas, sino que también tiene implicaciones significativas para la economía local. La capacidad de Argentina para atraer inversiones extranjeras podría verse influenciada por estas tensiones geopolíticas, lo que plantea interrogantes sobre el futuro de proyectos estratégicos como Vaca Muerta. A medida que la situación evoluciona, será crucial observar cómo Argentina maneja su política exterior y económica en un entorno cada vez más polarizado.
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