Un proyecto para bajar las multas de los radares nacionales salió de Diputados con 91 votos sobre 92 y lleva meses trabado en el Senado. Los autores, en la cámara baja, decidieron no votar otras iniciativas de seguridad vial hasta que ese texto se mueva.

La idea juntó a Cabildo Abierto con el resto de la coalición y, después de cambios pedidos por el Poder Ejecutivo, también tuvo los votos del Frente Amplio y un respaldo genérico del Congreso de Intendentes. Busca reducir el monto de las multas que aplican los radares del gobierno en rutas. En las ciudades la multa es de las intendencias. Con los valores actuales, casi siete de cada diez sanciones no se pagan.

Sebastián Andújar, del Partido Nacional, Conrado Rodríguez, del Partido Colorado, y Álvaro Perrone, de Cabildo Abierto, propusieron cobrar la mitad si el pago entra en determinados plazos. Queda afuera la infracción más grave: ir al doble de la velocidad permitida. A pedido de Transporte se sumó el problema de las matrículas adulteradas. Más de la mitad de lo que marcan los radares no se puede cobrar porque la chapa está modificada o no existe. El texto sube esa multa y le da al ministerio herramientas para fiscalizarla. También se acordó que, con tres infracciones o más en un año, no haya descuento.

En el Senado el acuerdo se desarmó. El blanco Rodrigo Blas pidió que la rebaja sea permanente y no solo para quien paga en plazo. Para las deudas anteriores, porque la ley no es retroactiva, anunció un proyecto aparte que permitiría ponerse al día pagando la mitad. El frenteamplista Aníbal Pereyra había dicho que, tal como vino de Diputados, el texto no salía.

Los intendentes mandaron un documento a la comisión. Ellos ya aprobaron un 50% de rebaja en casi todas las multas, menos las graves, si se pagan antes del vencimiento de la primera cuota de la patente del año siguiente. Esa rebaja todavía no rige: la Unasev no modificó el decreto. Dicen que su esquema es “más beneficioso para el ciudadano” y que tener dos regímenes puede confundir. Piden que el Poder Ejecutivo siga obligado a adoptar la propuesta del Congreso, y no solo a “tenerla en consideración”, como quedó en el texto de Diputados. El escrito lo firmó Nicolás Olivera, intendente de Paysandú, que presidió el Congreso hasta fines de julio.

Sergio Botana, presidente de la comisión de Transporte, armó una redacción de compromiso y la presentó la semana pasada. El Frente Amplio pidió tiempo para estudiarla. Los diputados autores tienen diferencias con ese texto y están molestos porque sienten que se desconoce el acuerdo de la cámara baja. “Nosotros empezamos a condicionar votos de proyectos que sean relativos a la temática si eso no se mueve en el Senado. Radares pedagógicos y prescripciones de multas. No se van a tratar hasta que eso no se mueva”, dijo Andújar. Rodríguez tiene una postura parecida.

El director de la Unasev, Marcelo Metediera, negó que haya un acuerdo cerrado con Botana. “Estamos a la espera de que nos convoquen para plantear nuestra mirada”, dijo, aunque reconoció que hablaron. Para él, lo importante es un solo régimen, el nacional y el de las intendencias.

Qué sigue

La alternativa de Botana sigue en estudio en el Frente Amplio. Mientras tanto, Andújar mantiene frenados los proyectos de radares pedagógicos y de prescripción de multas.