Dos violentos tornados golpearon este viernes Marsala, una ciudad de la costa occidental de Sicilia, en la provincia de Trapani, y la vecina localidad de Petrosino. Destruyeron viviendas, arrojaron autos fuera de la ruta y dañaron una escuela donde había 273 niños.

"Al observar las imágenes que nos facilitó esta mañana la Fuerza Aérea, nos encontramos ante un escenario de guerra: casas destruidas y automóviles arrojados fuera de la ruta", dijo la alcaldesa de Marsala, Andreana Patti.

La escuela y los daños

Una de las zonas más castigadas fue el distrito de Terrenove, donde está la escuela Alcide De Gasperi. Seis niños sufrieron heridas leves y fueron trasladados al hospital Paolo Borsellino de Marsala. Según el director, Leonardo Gulotta, cuando el tornado golpeó el edificio, temprano en la mañana, había 273 alumnos adentro.

La alcaldesa informó que hay cinco casas destruidas, aunque aclaró que es un balance provisorio, y que busca una solución inmediata para los alumnos que no podrán volver a la escuela. Bomberos y equipos de protección civil trabajan en la remoción de escombros. El gobernador de Sicilia, Renato Schifani, prometió los recursos necesarios para enfrentar la emergencia.

La polémica con Meloni

Las imágenes del doble tornado se viralizaron y reavivaron las críticas al gobierno de Giorgia Meloni por su política climática. Angelo Bonelli, diputado de Alianza Verdes e Izquierda, sostuvo que las inundaciones en la costa romana, los daños en el Lacio y el tornado en Sicilia "son sucesos que la ciencia había predicho", alimentados en parte por el calentamiento de los mares.

"El gobierno de Meloni, en lugar de invertir en la transición ecológica y energética, está autorizando nuevas operaciones de perforación petrolífera", denunció, y reclamó financiar el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático.

Qué sigue

Las autoridades todavía no cerraron el balance de daños. Resta conocer dónde seguirán las clases los alumnos de la escuela afectada y cuántos recursos destinará el gobierno regional a la emergencia.