Las elecciones legislativas estadounidenses del martes 3 de noviembre de 2026 dejaron un giro de poder en Washington. Según las proyecciones difundidas el miércoles por Associated Press y otros medios, el Partido Demócrata recuperará el control de la Cámara de Representantes y del Senado. Se trata de un revés político importante para el presidente Donald Trump, aunque el escrutinio de algunas contiendas todavía no estaba completamente cerrado.

Qué sucedió en el Senado y la Cámara

Los demócratas consiguieron avances en estados donde los republicanos habían sido fuertes. Entre los resultados destacados figuran las victorias de James Talarico en Texas, Josh Turek en Iowa, Annie Andrews en Carolina del Sur y Troy Jackson en Maine. El nuevo equilibrio legislativo surgió de un conjunto de contiendas estatales y distritales: no se votó al presidente ni se realizó una elección presidencial.

Cuándo asumirán los elegidos

El nuevo Congreso comenzará su período el 3 de enero de 2027. Hasta entonces sigue vigente la composición actual. Una mayoría en ambas cámaras facilita que el partido opositor impulse investigaciones, controle audiencias legislativas y negocie leyes, pero no significa que pueda aprobar cualquier propuesta: Trump conserva la facultad de vetar proyectos de ley y en el Senado existen reglas que pueden exigir mayorías especiales.

Qué explican los analistas sobre el resultado

La cobertura de Associated Press señala que el costo de vida, la inflación y el malestar con el rumbo del país pesaron en el voto. Las encuestas a votantes mostraron cambios entre electores jóvenes y latinos. Son mediciones de opinión, no un recuento oficial de votos por grupo demográfico, por lo que conviene distinguirlas de los resultados de las urnas.

Por qué conviene seguirlo desde Uruguay

Estados Unidos es un actor central para el comercio, la política internacional y los mercados. Una nueva mayoría puede modificar las negociaciones legislativas sobre presupuestos, comercio y migración, pero las reglas vigentes no cambian automáticamente por el resultado electoral. Para Uruguay, la atención estará en las decisiones que efectivamente adopten el Congreso y la Casa Blanca a partir de 2027, no en cambios inmediatos que todavía no se anunciaron.