El 8 de octubre el Minor Planet Center confirmó un cometa nuevo, hallado por el telescopio Euclid de la Agencia Espacial Europea. La misión no está hecha para rastrear objetos del sistema solar: su tarea es mapear galaxias para estudiar la materia oscura y la energía oscura.

Lo detectó Mikko Pöntinen, de la Universidad de Helsinki, con un programa propio para objetos en movimiento, dentro del grupo de trabajo del consorcio Euclid. "Me emocionó ver que mi programa señalaba una especie de estela difuminada que atravesaba varias imágenes", contó. Lo ubicó en cinco conjuntos de imágenes. Alrededor había una nube difusa, propia de un cometa activo que suelta polvo y gas.

El objeto no coincidía con cometas ni asteroides ya catalogados. El equipo avisó al centro de la Unión Astronómica Internacional y observatorios en tierra hicieron el seguimiento. Hoy está a unos 1.300 millones de kilómetros, una distancia parecida a la que hay entre el Sol y la zona entre Júpiter y Saturno. La trayectoria no va en el plano de los planetas: pasa muy por encima. Los astrónomos calculan que da una vuelta al Sol en varios miles de años.

Euclid evita a propósito la franja del cielo donde hay más asteroides y cometas, porque el polvo molesta el mapa de galaxias. Tampoco suele repetir la misma zona. Por eso la misión espera encontrar muy pocos cometas. En este caso, la órbita del objeto coincidió con el patrón de observación y el telescopio lo captó varias veces.

Qué sigue

- El cometa ya está catalogado. No hay una fecha de acercamiento a la Tierra en el parte. - Euclid sigue con el mapa de galaxias.