Un hombre de 49 años que vive en el barrio Los Alisos, dentro de la urbanización privada Nordelta, en el partido bonaerense de Tigre, quedó bajo investigación judicial después de que otros vecinos lo filmaran en pijama y descalzo mientras disparaba contra un grupo de carpinchos que se había acercado a su casa. La Policía de la provincia de Buenos Aires allanó este lunes la vivienda, secuestró un arma de aire comprimido y lo notificó de una causa por presunto maltrato animal.

El episodio ocurrió el 17 de setiembre, pero tomó estado público en las últimas horas, cuando un grupo proteccionista difundió las grabaciones en redes sociales. En uno de los videos, de unos diez segundos, se ve al hombre caminar por lo que parece ser el límite de su terreno, sacar el arma y disparar dos veces hacia los animales, para luego volver a apuntar. En otro, más largo, avanza por el borde de la piscina mientras se escuchan cuatro detonaciones; al fondo se distingue al menos un carpincho junto al lago artificial que bordea la propiedad.

En el allanamiento, además del arma, los investigadores se llevaron prendas que, según la Policía, coinciden con las que se ven en las filmaciones. Ahora intentan establecer si esa es el arma que aparece en los videos y si hubo otros episodios similares.

Quién es el investigado

Vecinos y la propia investigación identificaron al hombre como Sebastián Favre. Es expiloto de avión, trabajó para la aerolínea de bandera argentina, está casado y tiene dos hijos. Según residentes consultados, ya había tenido otros conflictos de convivencia en el barrio y le molestaba especialmente que los carpinchos entraran a su jardín, donde tiene un perro. Algunos aseguran que no era la primera vez que lo veían disparar contra los animales.

La hipótesis que figura en el expediente es que los disparos buscaban ahuyentar a los carpinchos. Entre los vecinos, las opiniones no son unánimes: algunos subrayan que se trataba de un arma de aire comprimido, aunque igualmente cuestionan lo que hizo. «No es un asesino, pero esto no se puede hacer», resumió uno de ellos.

La denuncia y la multa

La Asociación Vecinal Nordelta informó que fueron los propios residentes quienes alertaron a la guardia y al tribunal de disciplina interno el mismo 17 de setiembre, y que al día siguiente presentó una denuncia penal, por tratarse de un hecho que «excede los alcances de los reglamentos internos de convivencia». También comunicó lo ocurrido a la Dirección Provincial de Flora y Fauna.

La causa quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 1 descentralizada de Benavídez, que dirige el fiscal Cosme Irribarren. Por ahora está encuadrada en la Ley Nacional de Protección Animal (N.º 14.346), que prevé penas de hasta un año de prisión. Podrían sumarse otras imputaciones por tenencia o portación de armas, si no tenía las autorizaciones necesarias, y por amenazas denunciadas por residentes.

Puertas adentro, la urbanización le aplicó una sanción económica de 4,5 millones de pesos argentinos, la máxima prevista, según fuentes del complejo. Una ambientalista que vive en Nordelta advirtió que en las últimas semanas hubo varios hechos contra los carpinchos y habló de «una escalada de violencia».

Qué sigue

  • La fiscalía debe peritar el arma secuestrada para confirmar si es la de los videos y si algún animal resultó herido.
  • La Justicia evaluará si corresponde sumar cargos por tenencia o portación de armas y por amenazas.
  • El investigado no hizo declaraciones públicas hasta el momento.