El expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont ya puede regresar a España sin ser detenido. El juez de la Sala Penal del Tribunal Supremo Pablo Llarena dejó sin efecto, con carácter inmediato y hasta nueva resolución, las órdenes nacionales de busca y captura y detención que pesaban sobre él y sobre los exconsejeros Toni Comín y Lluís Puig.
El magistrado tomó la decisión menos de una hora después de que el Tribunal Constitucional diera a conocer su fallo en el recurso de amparo de la exconsejera Dolors Bassa, al que se sumó el del exconsejero Jordi Turull. El alto tribunal resolvió que el Supremo vulneró sus derechos al negarles la aplicación de la Ley de Amnistía al delito de malversación por el que fueron condenados, y le ordenó dictar una nueva resolución que declare amnistiado ese delito.
Una decisión "transitoria"
Llarena aclaró que todavía no cuenta con el texto íntegro de la sentencia del Constitucional, que considera necesario para determinar su alcance respecto de Puigdemont, Comín y Puig. Sin embargo, entendió que la "coincidencia sustancial" de los hechos y de la cuestión jurídica en discusión permite apreciar que el fallo puede incidir en el fundamento de las órdenes de detención que él mismo había mantenido.
Por eso, y para no prolongar una privación de libertad que podría quedar sin sustento, consideró proporcionado levantar las órdenes de forma provisional. El auto subraya que la medida no declara aplicable la amnistía, no extingue la responsabilidad penal ni resuelve las demás cuestiones pendientes. Una vez que reciba la sentencia completa, el juez decidirá "sin demora" si confirma o modifica la decisión.
El caso de Puigdemont todavía no fue tratado por el Constitucional, que empezó por los recursos de los dirigentes ya condenados.
Casi siete años fuera de España
Puigdemont se instaló en Bélgica tras la declaración unilateral de independencia de Cataluña y permaneció allí casi siete años para evitar ser juzgado por la justicia española. La Ley de Amnistía, aprobada hace más de dos años, preveía un plazo de dos meses para su aplicación, pero el Supremo se negó a extenderla a la malversación, lo que mantuvo vigente la orden de detención.
La sentencia del Constitucional abre además la puerta a que otros dirigentes del procés condenados, como Oriol Junqueras, Jordi Turull, Dolors Bassa y Raül Romeva, recuperen la posibilidad de presentarse a elecciones, al quedar sin efecto las penas de inhabilitación.
Qué sigue
Según fuentes del Supremo, una vez publicada la sentencia del Constitucional su criterio deberá asumirse de forma automática. Se espera que Llarena aplique entonces la amnistía a Puigdemont, Comín y Puig, y que la Sala Penal haga lo mismo con los dirigentes condenados. El texto íntegro del fallo podría estar listo este jueves. Resta saber cuándo concretará Puigdemont su regreso, que podría coincidir con una eventual campaña electoral.

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