Un operativo de 150 policías en el oeste de Montevideo

La Operación Nimrod concentró el viernes 21 de agosto uno de los despliegues policiales más importantes de los últimos días en Montevideo. El Departamento de Homicidios de la Dirección General de Hechos Complejos realizó 15 allanamientos simultáneos en Santa Catalina con apoyo de distintas unidades de la Policía Nacional. Según el Ministerio del Interior, participaron 150 efectivos y el procedimiento terminó con siete personas detenidas, además de la incautación de armas, municiones, drogas, teléfonos celulares y vehículos.

El principal objetivo del operativo era detener a Kevin Morotto Vernier, investigado por su presunta participación en cuatro homicidios recientes. Horas después del procedimiento, la Justicia lo imputó por cuatro homicidios y dispuso 180 días de prisión preventiva mientras continúa la investigación, según informó Subrayado. La medida cautelar no equivale a una condena: el proceso penal sigue abierto y la responsabilidad definitiva deberá resolverse judicialmente.

Cuatro víctimas en tres episodios

La investigación policial vincula al imputado con tres episodios ocurridos durante julio que dejaron cuatro personas muertas. El primero fue el 3 de julio en la zona de Maracaná, donde un hombre de 41 años fue asesinado cuando llegaba a trabajar a una barraca. El 18 de julio se produjo un doble homicidio en la zona de Constitución y La Diligencia: murieron dos hombres, de 53 y 33 años, y un joven de 18 resultó herido. El tercer episodio ocurrió el 28 de julio en Burgues y Pedro Margat, frente a un hogar del INISA, donde fue asesinado a tiros un joven de 19 años que cumplía un régimen de semilibertad.

Aunque se investigan tres escenas criminales, el número de homicidios atribuidos en esta etapa de la causa es cuatro porque uno de los hechos tuvo dos víctimas fatales. Interior señaló que el trabajo del Departamento de Homicidios combinó análisis de información y tareas de campo. Esa distinción es relevante: la imputación permite continuar formalmente la investigación bajo control judicial, pero no convierte las hipótesis policiales en hechos definitivamente probados.

Qué dejó la Operación Nimrod

Además de Morotto, otras seis personas fueron detenidas durante los allanamientos. El Ministerio del Interior informó que se incautaron armas de fuego, cargadores, municiones, droga, celulares y vehículos. En el despliegue participaron unidades de la Dirección de Investigaciones de la Policía Nacional, el Centro de Comando Unificado, Operaciones Especiales, la Guardia Republicana, Aviación Policial y la Jefatura de Policía de Montevideo, entre otras dependencias.

El tamaño del operativo muestra la complejidad que la Policía atribuyó a la investigación. No se trató de un allanamiento aislado sino de una intervención coordinada sobre varios puntos de Santa Catalina. El procedimiento también buscó recoger evidencia para causas que permanecen abiertas, por lo que el resultado policial inmediato —detenciones e incautaciones— es apenas una parte del proceso que ahora continuará en Fiscalía y ante la Justicia.

El contexto: homicidios y violencia concentrada

El caso se inserta en una preocupación más amplia por los homicidios y los enfrentamientos entre grupos criminales en determinados barrios de Montevideo. En julio, al difundirse las cifras oficiales del primer semestre, se informó que los homicidios habían aumentado 6,6% en comparación con el mismo período de 2025; dentro de ese semestre, el segundo trimestre registró un incremento interanual de 21,2%. La evolución no fue uniforme: entre enero y marzo se había registrado una caída de 6,1%, seguida por el aumento entre abril y junio.

Esos datos ayudan a dimensionar por qué las investigaciones sobre homicidios múltiples y disputas territoriales se convirtieron en una prioridad operativa, pero no permiten atribuir por sí solos el aumento nacional a un barrio o a una organización específica. La estadística agregada describe una tendencia general; la Operación Nimrod, en cambio, responde a expedientes concretos y a evidencia que debe ser evaluada caso por caso.

Qué viene ahora

Con la imputación y la prisión preventiva por 180 días, la investigación entra en una nueva etapa. Fiscalía podrá profundizar pericias sobre armas, teléfonos, vehículos y demás elementos incautados, además de reconstruir las responsabilidades en cada uno de los homicidios. Las otras detenciones surgidas del operativo deberán analizarse según la situación procesal de cada persona y la evidencia disponible.

Para la política de seguridad, el resultado relevante no será solamente la magnitud del despliegue sino la capacidad de transformar la investigación policial en pruebas sostenibles ante la Justicia y esclarecer los cuatro homicidios. Al cierre de esta nota, lo confirmado es que hubo 15 allanamientos y 150 policías desplegados, siete detenidos en el operativo y una imputación por cuatro homicidios con prisión preventiva por 180 días. El resto deberá definirse durante el proceso penal.