El Sindicato Anestésico Quirúrgico (SAQ) rechazó que los médicos capitalizadores de Casmu tengan que "financiar con sus salarios" la ampliación del Fondo de Garantía aprobado por el Parlamento para la mutualista, intervenida por el Poder Ejecutivo desde julio de 2024.

Qué dice la ley

La norma, aprobada por unanimidad en ambas cámaras, habilita a Casmu a acceder al Fondo de Garantía para la Reestructuración de Pasivos por hasta 668.289.347 unidades indexadas, unos US$ 108 a 110 millones más intereses. Es el 90% de lo que pedía originalmente el Poder Ejecutivo.

Ese monto puede ampliarse hasta 742.543.719 unidades indexadas, unos US$ 120 millones, si el Ministerio de Salud Pública aprueba un plan de capitalización de los socios capitalizadores. Ese plan implica un aporte de capital equivalente al 8% del monto garantizado, en un plazo máximo de 48 meses, destinado a infraestructura o tecnología, y debe contemplar el ingreso individual de cada médico.

Las cifras del aporte varían según la fuente: el presidente del SAQ, Daniel Montano, lo estimó en unos US$ 8 millones; otros cálculos lo ubican en US$ 8,7 millones o cerca de US$ 10 millones. Tampoco hay coincidencia en la cantidad de capitalizadores: el sindicato habla de unos 2.930 y otras estimaciones de unos 3.200. Con esta última cifra, el aporte rondaría los US$ 57 por mes por médico durante cuatro años.

La postura del sindicato

El SAQ recordó que la figura de los capitalizadores surgió en 2009, cuando se creó Casmu IAMPP y la institución mantenía una deuda con sus médicos que no podía pagar. "Somos capitalizadores porque nos obligaron", dijo Montano. Según el gremio, desde entonces esos médicos aportaron decenas de millones de dólares mediante descuentos salariales.

El sindicato se mostró dispuesto a colaborar, pero reclamó que, si se les pide dinero, los médicos puedan intervenir en las decisiones: pide ser convocado por el Ministerio de Salud Pública durante la elaboración del plan de capitalización y acceder a la información económica y a los informes trimestrales.

El artículo ya había sido cuestionado por otros grupos médicos. El Sindicato Médico del Uruguay sostuvo que el salario médico no debe usarse para financiar instituciones, sin importar si se lo llama "retención" o "aporte de capital".

Qué sigue

  • Casmu, el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Economía deberán informar cada tres meses a la Asamblea General sobre el avance del plan de reestructuración.
  • La ampliación del fondo queda supeditada a que el Ministerio de Salud Pública apruebe el plan de capitalización; no hay fecha para su presentación.