El crédito bancario en Uruguay lleva más de 20 años estancado entre el 25% y el 30% del Producto Interno Bruto, cuando el promedio de América Latina supera el 50% y el de los países de la OCDE ronda el 150%. Con ese diagnóstico, la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay (AEBU) entregó a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto un documento con propuestas para financiar la Estrategia Nacional de Desarrollo que impulsa el gobierno.

El tema fue eje de un debate reciente entre el sindicato, el Banco República (BROU) y el economista Luis Porto, director ejecutivo por Uruguay en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), sobre el papel del sistema financiero en el desarrollo.

El diagnóstico

Según AEBU, el sistema es solvente y líquido, pero le cuesta transformar el ahorro en financiamiento de largo plazo. El 75% de los depósitos está a la vista y solo el 25% a plazo. En los bancos privados, el 31% del crédito va a las familias; en el BROU, el 46%.

El sindicato sostiene además que, ante la falta de un banco de desarrollo especializado, la banca pública funciona con la lógica de un banco comercial tradicional y bajo una regulación procíclica. El resultado, dice, es una "importante brecha" entre las inversiones que requeriría una estrategia de desarrollo y los instrumentos disponibles para financiarlas.

Las propuestas

  • Plataforma Oficial de Crowdfunding para el Desarrollo: gestionada por el BROU o la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND), para que pequeños ahorristas financien proyectos públicos concretos.
  • Billetera de Inversión Nacional: una aplicación estatal en la que cualquier persona pueda ver los proyectos disponibles y su rentabilidad en tiempo real.
  • Obligaciones negociables de empresas públicas: ofrecidas a pequeños ahorristas a través de la plataforma del BROU, un instrumento que ya se usó pero que, según el gremio, no se orientó a ese público.
  • Fideicomisos: que permitan comprar una cuota parte de un fondo y delegar la gestión técnica en una entidad pública.

AEBU plantea que esos instrumentos estén "estrictamente etiquetados" para proyectos específicos, de modo de asegurar transparencia y rendición de cuentas.

Qué sigue

  • Las propuestas forman parte de los aportes que recibe la Oficina de Planeamiento y Presupuesto para elaborar la Estrategia Nacional de Desarrollo; el gobierno no se ha pronunciado sobre ellas.
  • Resta conocer si el BROU o la CND evaluarán alguna de las herramientas planteadas.