El Senado de Brasil aprobó este miércoles la enmienda constitucional que termina con la llamada escala 6x1, el régimen de seis días de trabajo y uno de descanso, y reduce la jornada laboral máxima de 44 a 40 horas semanales sin rebaja de salarios. La votación, considerada una victoria para el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, fue casi unánime: 75 votos a favor y uno en contra en cada uno de los dos turnos.

El único voto negativo fue el del senador Hamilton Mourão, militar retirado y exvicepresidente de Jair Bolsonaro. La propuesta necesitaba 49 votos para ser aprobada.

Qué cambia

Con la reforma, los trabajadores tendrán derecho a dos días de descanso semanal remunerado, uno de ellos preferentemente el domingo. La jornada será de hasta ocho horas diarias, con posibilidad de compensar horarios o reducir la jornada mediante acuerdos o convenios colectivos.

La reducción será gradual. Sesenta días después de la promulgación, la jornada máxima bajará de 44 a 42 horas semanales y comenzarán a regir los dos días de descanso. Doce meses más tarde, el tope caerá a 40 horas, completando una transición de 14 meses.

Un trámite sin cambios

La enmienda había sido aprobada en mayo por la Cámara de Diputados y en setiembre por la Comisión de Constitución y Justicia del Senado. Como los senadores mantuvieron el mismo texto, no deberá volver a Diputados. La oposición había reclamado una transición de hasta diez años, pero el relator rechazó la propuesta y mantuvo el plazo de 14 meses. También fue descartada una enmienda que buscaba aclarar el alcance sobre las jornadas que ya son inferiores a 40 horas.

Qué sigue

Al tratarse de una reforma constitucional, no requiere sanción presidencial: será promulgada por las Mesas de ambas cámaras del Congreso. A partir de su publicación oficial comenzarán a correr los plazos de la transición.