Macondo rioplatense
Néstor Lioret | Montevideo@|Para envidia de Gabo y su entrañable Macondo, a orillas del Plata la realidad de los titulares se lleva puesto a la más febril de las imaginaciones.
Resulta que, como a cualquier hijo de vecino, al Señor Presidente de la República se le venció un impuesto, un monto exiguo, y el culpable es ¡un secretario!
Se crea un nuevo servicio descentralizado: Instituto Nacional de Reinserción (una nueva empresa pública): directores, subdirectores, autos, viáticos, secretarías y asesores, etc. (me pareció que el Sr. Oddone dijo que no se generaban gastos), alegremente votado. Déjenme pensar mal, por tirios y troyanos, para conchabar amigos que quedaron a la intemperie.
Un ¡periodista!, sugiere que nuestros futbolistas arreglen un empate con sus conocidos del fútbol español.
Un ministro comunista niega tres veces al Señor Presidente de la República antes de que el gallo cante y, como postre, el sindicato de su palo extorsiona al país productivo con paros desaforados.
Varias cámaras de seguridad filman a unos aprendices de terrorista poniendo un explosivo casero mal hecho (deflagra más que detonar) y la noticia se olvida al otro día.
Aquellos que luchaban en los 90 contra los piratas que querían invertir en las fundidas Pluna, Ancap. etc., hoy les ofrecen el agua de los uruguayos a esos mismos piratas y le van a vender la electricidad de UTE a precio de risa (la diferencia la paga el uruguayo de a pié), 1800 millones de dólares para el 2029, año electoral, para darle a gente que vive de nuestros impuestos, sin contraprestación alguna, ni vacunar a los niños, ni llevarlos a la escuela, ni al dentista. A los jubilados 200 pesos. Y ojo con tener un puñado de dólares (como el western) que ya avisaron que lo pueden perder.
Presumo, por otro lado, que Melquíades, el gitano de los imanes, se llevó a la oposición y a la rebeldía charrúa a algún lugar ignoto.




