El Tribunal de Apelaciones en lo Penal de 3er Turno confirmó la prisión preventiva por 150 días del conductor imputado por la muerte de cinco integrantes de una familia en la ruta 56, en Florida, cuando la camioneta que manejaba chocó desde atrás el auto en el que viajaban. La medida rige hasta el 3 de febrero de 2027.

La defensa había apelado para que se revocara la prisión o se sustituyera por arresto domiciliario con tobillera electrónica. El tribunal lo rechazó, aunque con un matiz importante: descartó que exista riesgo de fuga y basó su decisión únicamente en el peligro de entorpecimiento de la investigación.

El caso

El siniestro ocurrió el 30 de marzo. Según recoge el fallo, el imputado circulaba a gran velocidad en una camioneta Toyota Hilux cuando embistió el auto de la familia. Cuatro personas murieron en el lugar, entre ellas dos niños de 2 y 9 años; una quinta víctima falleció días después.

El 4 de setiembre el conductor fue formalizado como presunto autor de cinco delitos de homicidio a título de dolo eventual, en reiteración real. La Fiscalía había pedido 180 días de prisión preventiva y el juez de Florida dispuso 150.

La llamada al testigo

El primer elemento que pesó en Apelaciones fue un contacto con un testigo. Según el fallo, después del choque el imputado llamó a un compañero de trabajo para avisarle que podía ser citado a declarar y le pidió: «Hacé lo que puedas, hacé lo que puedas por mí». El testigo dijo ante Fiscalía sentirse incómodo. La defensa negó que su cliente haya dicho esa frase, aunque no discutió que la llamada existiera.

Para el tribunal, «una solicitud de ese tenor, dirigida a quien se sabe próximo a declarar, no admite una lectura neutra». Remarcó además que el testigo estaba subordinado laboralmente al imputado, que se desempeñaba como encargado, y que otros posibles declarantes también trabajan en su entorno. Esos testimonios pueden ser clave para determinar si hubo dolo eventual o una conducta culposa, porque hablan de cómo manejaba antes del impacto.

El celular

El segundo elemento fue un teléfono que el conductor usó para llamar al 911 tras el choque. No fue incautado ese día, quedó en su poder casi cinco meses y se usó al menos hasta el 21 de agosto; finalmente se lo incautó en un allanamiento. Según la Fiscalía, en el video del procedimiento se ve al imputado guardar un teléfono en el bolsillo y entregar otro que no era el buscado.

Lo que planteó la defensa

La defensa sostuvo que se trata de un primario absoluto, que manejaba sin alcohol ni drogas, que llamó dos veces a emergencias, se quedó en el lugar y colaboró con la investigación, y negó cualquier ocultamiento. Argumentó que su teoría del caso descansa en una causa que excluiría la responsabilidad y que, aun con una condena por delito culposo, la pena admitiría libertad a prueba.

Sobre la fuga, el tribunal le dio la razón: el hombre conocía la investigación desde el primer día, permaneció más de cinco meses en su casa, cumplió las medidas impuestas, reside en Florida, tiene empleo estable desde hace años y no tiene pasaporte.

Qué sigue

El plazo de 150 días busca dar tiempo a las pericias pendientes sobre el celular incautado y a las diligencias pedidas por las partes, para que la Fiscalía pueda presentar la acusación. El tribunal aclaró que la medida es provisoria y podrá revisarse si cambian las circunstancias.